La “ley quiebra pymes” que Caputo quiere aprobar a toda costa
Federico Martelli, director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustible (CEPREB), denunció que de aprobarse la nueva Ley de Biocombustibles decenas de empresas irían inexorablemente a la quiebra.
En el sector de los biocombustibles a esta ley la llaman la “ley quiebra pymes”. Se trata de un paquete de reformas que propone el Gobierno de Javier Milei, propuestas por Patricia Bullrich, aprobada en septiembre por la Cámara Alta, pero paralizada ahora en Diputados por sus posibles riesgos para las pequeñas y medianas empresas.
Entrevistado por Radio 750, Federico Martelli, director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustible (CEPREB), explicó por qué su sector se opone a la nueva Ley de Biocombustibles y aseguró que, con cambios, podría ser una medida positiva, pero que el Gobierno parecería no estar dispuesto a hacerlo.
Para entender qué es lo que está en juego es clave entender primero que el biodiésel es un producto que se elabora principalmente a partir de aceite de soja y se mezcla obligatoriamente con el gasoil que consumen los vehículos diésel en Argentina.
El debate por la nueva ley de biocombustibles enfrenta a las grandes aceiteras exportadoras y a las veinticinco pymes vinculadas a la actividad que, de aprobarse la iniciativa, se verían empujadas a cerrar sus puertas, con la consecuente pérdida de casi 10 mil puestos de trabajo.
Las pequeñas empresas del interior advierten que la ley las lleva a la quiebra al reducir el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del 7,5 a un piso del 4 por ciento. Mientras, el segmento de libre negociación —donde entran las principales cerealeras del país— crece del 0 al 6 por ciento.
Por eso, por La Mañana, Martelli afirmó: “Se frenó porque los diputados de Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis han hablado y han tomado consciencia de lo grave que es esto para las economías regionales y el empleo”.
“Eso hace que se haya alcanzado un número crítico. Pero como Caputo se niega a hacer cambios, la ley está, por ahora, paralizada”, sostuvo, cuando hay un tenso equilibrio en diputados a la hora de medir los consensos logrados para dar luz verde a esta ley.
Luego, Martelli añadió: “Hoy el biodiesel es un combustible que se hace con aceite de soja. Cuando cualquier argentino carga diessel, carga un porcentaje de biodiesel. Y eso lo hacen las empresas pymes. Si se aplica la ley como vino del Senado, van a quebrar todas estas empresas. Y se va a pasar a publicar en seis grandes aceiteras”.
“Y van a quebrar estas plantas que están en el interior. Son todas comunidades chicas que necesitan tener empleo industrial, más en este momento de crisis”, afirmó, añadiendo un dato no menor, el contexto en el que el Gobierno pretende avanzar con este cambio de reglas de juego.
Entonces, añadió: “Ahora el Gobierno tiene que tomar la decisión de si acepta los cambios para que la ley pueda avanzar. El bioetanol representa un avance. Por eso hay provincias que empujan para que la ley se apruebe. Pero estamos planteando que no hay que avanzar pisándonos la cabeza”.
En la balanza de poder, la situación es compleja: “No son sólo se oponen los diputados de estas provincias. El PRO se está oponiendo y exigen cambios. Los del MID. Los del peronismo. Los del radicalismo. Hay un consenso grande de que la ley necesita cambios y de que no es un buen momento para hacer quebrar a las pymes. La única resistencia es el ministerio de economía”.
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