Bullrich reactiva su ambición presidencial y dice que en marzo define

En el entorno de la senadora dicen que retomó el brillo político y que ya “no descarta al 100%” ser candidata. Las tensiones con Karina Milei no aflojan y en su círculo la comparan con Santiago Caputo

Cuando a Patricia Bullrich le llegó la invitación para participar de la cena junto a Karina Milei , Martín Menem y el bloque de senadores de La Libertad Avanza en un restaurante en el barrio porteño de Villa Urquiza, la senadora supo que su estrategia había funcionado. Después de pasar los últimos diez días remarcando en televisión abierta cada uno de los errores que cree que el gobierno de Javier Milei está cometiendo en la gestión, finalmente su bala entró y obligó a sus compañeros de espacio a confeccionar una red de contención para impedir que sus diferencias pudieran derivar en una interna sin retorno.

«La Piba» sabe que su valor dentro del oficialismo es mucho más que ser una mera computadora de la rosca palaciega y está dispuesta a hacerlo valer. Y si no, que se atengan a las consecuencias.

Quienes rodean a la exmacrista desde hace décadas y conocen al dedillo sus movimientos reconocen que en las últimas semanas la exministra de Seguridad recuperó el brillo político. Cuentan, además, que se la ve activa y con «ganas de hacer». Incluso esta semana en el Senado, varios legisladores la vieron jocosa en el diálogo con los aliados y los no tanto. Las razones son varias. Desde su entorno juran que ninguna alegría fue producto del sushi, comida que detesta y de la cual renegó por varias horas después de ser forzada a comer por la elección del banquete poco comprendido de la hermana presidencial.

Bullrich reactiva su ambición presidencial y dice que en marzo define
Bullrich aumenta la tensión con Karina Milei.

Para la excandidata de Juntos por el Cambio hay un cambio de época. Se lo dicen sus laderos, sus amigos empresarios y las encuestas semanales que le llegan a su despacho. En los escenarios más serios se advierte que el modelo libertario llegó para quedarse, pero son pocos los que aseguran que la continuidad sea con Milei a la cabeza. «Hasta hace dos meses no quería, pero ahora no descarta 100% ser candidata a presidenta. Patricia es una mina que nació para hacer política. Por eso está convencida de que la historia puede ponerla en un lugar que le permita terminar siendo presidenta. Ella ya lo dijo y está convencida de que es así», expusieron desde su riñón.

Aunque descartan que exista cualquier preparación de una campaña electoral tradicional, desde el Senado aseguran que la fecha límite que se impuso la propia Bullrich para tomar una decisión es marzo. «Si para ese momento Javier está midiendo 40 puntos, ella se va a plegar y va a apoyar sin dudar la reelección del presidente, tal como viene haciendo hasta ahora. Pero si la economía no repunta, la imagen va en picada y ella se ve con fuerzas, va a jugar», admitieron.

Si bien no existe en la actualidad ninguna posibilidad de que la presidenta del bloque libertario rompa con el oficialismo, puesto que no está dispuesta a ser quien allane el posible retorno del peronismo al poder, lo cierto es que la porteña no cesará con sus críticas cuando vea que el rumbo no esté enderezado. Así se lo hizo saber a Karina y a sus compañeros de banco en la última reunión de la mesa política, en la que se intentaron limar asperezas luego de la furia interna que desataron las modificaciones en Discapacidad que se introdujeron en el Presupuesto 2027. «Están bastante equivocados. Ella no es empleada de nadie, es accionista de este gobierno. El bloque de los 44 senadores es un laburo artesanal de ella», remarcaron desde su círculo.

Bullrich reactiva su ambición presidencial y dice que en marzo define
Javier milei y Patricia Bullrich

En este sentido, además del enojo que le genera no ser tenida en cuenta para las decisiones políticas que se toman dentro de la gestión, la ex JP tiene un encono particular con la insistencia de Karina de entrometerse en su trabajo dentro del palacio legislativo. «El Senado es mío», se la escuchó decir en más de una ocasión a la exmacrista para marcar distancia del intento de intervención que la secretaria general quiere concretar. Es en este punto donde Bullrich planea hacer sentir su poder de daño.

Para los conocedores de la gestión libertaria, la hermana del presidente está atrapada en un laberinto sin salida. Si bien varios miembros del oficialismo reconocen las complicaciones que significan los métodos separatistas de la senadora, lo cierto es que sin ella la situación sería aún más complicada. Un integrante del gobierno lo graficó de esta forma: «Si Patricia se te va a menos de un año de tener que reelegir, tenés a tu propio Chacho Álvarez. Es preferible tenerla adentro y aprender a correrte de las granadas que dejarla suelta y que el daño sea peor».

Pese a las notables rivalidades internas, varios testigos aseguran que el buen vínculo entre Javier Milei y su senadora está intacto. Si bien los desayunos dominicales en Olivos se redujeron por situaciones personales de cada uno, lo cierto es que ambos mantienen un diálogo diario y sin intermediarios, una situación que no sería bien recibida por la secretaria general.

Bullrich reactiva su ambición presidencial y dice que en marzo define

En el bullrichismo utilizan una anécdotas ajena que les llegó por obra y gracia del chusmerío político para sintetizar el estado de situación. Meses atrás, cuando la interna en el extinto Triángulo de Hierro estaba en su auge, el presidente se involucró mediáticamente para poner paños fríos entre Karina Milei y Santiago Caputo. En una de las entrevistas que brindó por entonces, aseguró que su asesor es como su hermano del alma, un calificativo que, según afirman varias versiones, habría enfurecido a la verdadera hermana presidencial que nunca toleró el vínculo simbiótico que el economista mantiene con su gurú. En el entorno de la senadora, en tanto, creen que en su caso la historia se repite.

A diferencia del cada vez menos mago del Kremlin libertario, Patricia Bullrich no va a dejarse dominar. La exmacrista sabe su valor y está dispuesta a hacerlo valer. Eso mismo les dijo a su entorno en los últimos días, cuando las tensiones internas volvieron a aflorar. Un integrante de la mesa chica de la dirigente lo sintetizó de esta forma ante Tiempo: “Cuando los bullrichistas nos ponemos en modo Montoneros, pasamos a la clandestinidad y resistimos hasta la vuelta del líder”. Que gane la mejor.

Por: Tatiana Scorciapino

Fuente
Tiempo Argentino

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