El círculo rojo mide a outsiders con la continuidad del modelo de Milei como eje de la agenda
El empresario de medios Daniel Hadad y el banquero Jorge Brito pasean por medios y eventos con sus propuestas. Galperin domina las encuestas pero por ahora no avanza.
La última audacia de la construcción de sentido es el uso de la categoría de “outsider” para definir a Daniel Hadad, un magnate de los medios; a Jorge Brito, dueño de un banco; y a Marcos Galperin, el segundo hombre más rico de la Argentina; y para presentarlos como presidenciables en 2027.
Ninguno de los tres pertenece a la política tradicional ni tuvo cargos en la administración pública, pero sus carreras privadas y las de sus familias no se podrían contar sin mencionar sus profundas y complejas relaciones con el Estado a través de los gobiernos de turno.
Lo que está fuera de discusión es que pertenecen a sectores concentrados del poder en la Argentina y que la condición de outsiders les sienta, por lo menos, rara.
Al círculo rojo, que ya apostó con éxito por el outsider Javier Milei en 2023, la precisión de la categoría le importa menos que la continuidad de las reformas económicas estructurales en camino.



Continuidad y empatía
El que más se muestra por ahora es Hadad, que esta semana llenó el auditorio de la Facultad de Derecho con políticos del oficialismo y la oposición, empresarios y juristas de peso, entre otras caras conocidas del poder local, con la excusa de la proyección de un documental histórico.
No fue un acto formalmente político, pero sí una demostración, cuantitativa y cualitativa, de su capacidad de convocatoria en las altas esferas del poder. La segunda en pocos meses: el mismo Hadad venía de llenar otro auditorio con idéntico nivel de llamamiento en abril, cuando la Universidad de La Matanza le otorgó un doctorado honoris causa.
Su postulación está en veremos, pero en notas periodísticas dio señales del terreno que podría trabajar en una hipotética campaña: que la política tradicional “se quedó en el tiempo”, que el problema no es el proyecto económico en curso sino los “colaboradores” del presidente, que hay que ir a buscar a la gente capaz “en las ONG, en las cámaras empresarias y en las asociaciones profesionales”, y que la población necesita un gesto de empatía después de haber soportado la motosierra pero tiene claro que “no quiere volver a lo que había antes de diciembre de 2023”.
Al círculo rojo le sobraría convicción para respaldar una reelección de Milei, si no fuera por la abrupta caída del presidente en todas las encuestas. Hadad parece proponer un camino de continuidad del programa de fondo con otros intérpretes y algún tipo de alternativa social en clave de “reconocimiento” a los millones de familias asfixiadas por el ajuste.
Inmejorable, pero parcial
Hace mucho que los grandes empresarios vienen manifestando su preocupación por el derrotero de la fuerza que consiguió implementar, sin mayor resistencia popular, uno de los ajustes más brutales de la historia argentina, al mismo tiempo que imponía el DNU 70/23 y lograba aprobar la Ley Bases y, luego, la reforma laboral.
La preocupación se disparó después de la reacción que generó el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y se canalizó a través de los foros de ejecutivos y de los grandes medios que vienen funcionando como pasarela para los nuevos intérpretes de la agenda corporativa.
Otro outsider en danza, el titular del Banco Macro, Jorge Brito, aprovechó su paso por un evento de la cámara de comercio argentino estadounidense (Amcham) para tirar definiciones políticas que, como en el caso de Hadad, estuvieron en sintonía con los objetivos de las empresas sin descuidar las señales para los perdedores del modelo.
En su presentación habló de la demanda de seguridad jurídica, uno de los temas fetiche de la agenda privada, pero también de la necesidad de incluir en la recuperación a sectores de la economía que padecen el modelo ultraliberal de Milei.
En ese sentido hizo un guiño a los que pujan por la continuidad del modelo, cuando dijo que el presente macroeconómico del país es “inmejorable”, y otro a la industria, cuando planteó reactivar el mercado interno e impulsar exportaciones con valor agregado.
Primero y sin apuro
El titular de Mercado Libre y Mercado Pago, Marcos Galperin, fue el outsider más reconocido con un 37,8% de respuestas positivas en encuesta realizada a fines de julio por la consultora La Tintorería. El empresario residente en Uruguay superó a Hadad, que tuvo un 23,8% de reconocimiento.
No es la primera encuesta que lo favorece este año, pero Galperin, todavía no da pasos concretos en camino de una posible candidatura.
Como miembro de la comisión directiva de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Galperin es el más “círculo rojo” de todos los que suenan como intérpretes ideales de los planes políticos del poder económico.
Por: Martín Ferreyra