Los tres problemas centrales del modelo macroeconómico de Milei

La gestión económica del Gobierno tiene fallas estructurales. La inflación en dólares, las tasas de interés en niveles récord y el ajuste fiscal son las principales inconsistencias del esquema libertario.

La inflación en dólares, las tasas de interés en niveles récord y el ajuste fiscal son las tres principales inconsistencias de la conducción de la macroeconomía a cargo del presidente Javier Milei, de acuerdo con un informe del Grupo Atenas. Integrada por economistas del peronismo, la institución presentó una propuesta que va a contramano de la estrategia del oficialismo, con eje en la corrección gradual del tipo de cambio para mejorar la competitividad, aprovechando las reservas que generan Vaca Muerta y la minería. Al mismo tiempo, ponen en alerta sobre las tasas de interés que se ubican 50 puntos por arriba de la inflación, “trabando cualquier estrategia para el desarrollo”, y defienden el equilibrio fiscal, pero sobre la base de una reforma tributaria con expansión del gasto público.

Los especialistas sostienen que el atraso cambiario y la apertura irrestricta de las importaciones son insostenibles para la industria manufacturera en particular, y para la actividad económica en general.

“Desde el inicio de la gestión, Argentina acumuló una inflación en dólares del 54 por ciento, frente a apenas 8 por ciento en Brasil, su principal socio comercial”, explican. En ese marco proponen una corrección gradual del tipo de cambio, en el orden de un 20 por ciento, aprovechando la acumulación de reservas generadas por el shock exportador, sobre todo de Vaca Muerta y las explotaciones mineras.

También agregan a la estrategia de salida para la economía nacional la necesidad de aplicar una reducción selectiva de aranceles para sectores estratégicos y una simplificación tributaria para pymes.

Más caro producir y más barato importar

La inflación en dólares es la primera inconsistencia macroeconómica del modelo, según critica el Grupo Atenas. ¿Qué significa esto en criollo? Que los precios internos en pesos suben a un ritmo significativamente mayor que la devaluación del tipo de cambio. En consecuencia, los bienes, servicios y salarios en Argentina se encarecen de forma acelerada si se los mide en moneda extranjera, haciendo que el país pierda competitividad y se vuelva costoso frente al resto del mundo.

De esta manera, los exportadores pierden competitividad en los mercados internacionales y, en paralelo, el consumo se orienta masivamente hacia las importaciones cuyo ingreso es facilitado por las políticas aperturistas que implementó el Ejecutivo.

Los economistas peronistas advierten que la estabilización del tipo de cambio no resulta suficiente para frenar la dinámica de los precios porque la inercia es su principal componente.

Se espiraliza la dinámica; en la medida en que el valor del dólar se percibe como atrasado, lo que contribuye a formar expectativas de devaluación y a su vez alimenta la presión inflacionaria.

“Argentina no puede dejar de acumular reservas si quiere consolidar su proceso de desinflación”, observa Martín Pollera, quien coordina el equipo junto con Silvina Batakis (exministra de Economía de la Nación y de la provincia de Buenos Aires).

Altas tasas y recorte fiscal afectan la actividad

La segunda inconsistencia macroeconómica, de acuerdo al reporte, reside en las tasas reales de interés. “Como el modelo no logra anclar las expectativas, las tasas de interés se encuentran a niveles récord porque el sector financiero se cubre ante el riesgo macroeconómico”, sostiene.

Las tasas de los préstamos personales, 50 puntos por arriba de la inflación, rompen el crédito y disparan la mora de los hogares, la que a su vez limita la reducción de las tasas.

En consecuencia, desde fines de 2025, el crédito, principal catalizador del crecimiento del consumo hasta las elecciones de medio término, permanece estancado. A su vez, la mora de las familias se multiplicó por cuatro en un año y medio. Cuando asumió Milei, en diciembre de 2024, la mora total por monto representaba el 3,6 por ciento del crédito; en diciembre de 2025 había trepado al 12,6 por ciento y en junio de 2026 alcanzó al 17,5 por ciento de las familias. El último informe de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral elaborado junto a la consultora ECO GO lo resume: en solo 18 meses, el nivel de endeudamiento e imposibilidad de pago se multiplicó por 4,9.

Desde Atenas proponen diseñar un esquema para el crédito sostenible. Se trata de un acuerdo explícito entre el Banco Central y los bancos para bajar las tasas de interés, y de un programa de refinanciación de la deuda para los hogares. La iniciativa tiene como objetivos reactivar el crédito y reducir la mora.

La última inconsistencia del modelo, para este equipo de analistas críticos, es el ajuste fiscal. “El Gobierno plantea el equilibrio fiscal desde la lógica del ajuste, pero existen otros caminos para el mismo propósito, como la reforma tributaria sin mayor presión fiscal. Las medidas orientadas a ajustar el gasto, como la recomposición de tarifas, el ajuste en el PAMI, etc., generan caída en los ingresos disponibles, afectando la actividad y el empleo”, exponen.

Ajuste desequilibrado

Fruto del ajuste, el ingreso disponible (descontado el gasto en vivienda, servicios públicos, educación, transporte, salud y alimentos) nunca recuperó el nivel previo al cambio de Gobierno nacional. “Se encuentra en contracción desde octubre de 2025, arrastrando el consumo a la baja”, detallan.

También observan una tendencia a la pérdida progresiva del equilibrio fiscal primario, debido principalmente a la reducción de la recaudación que ocurre vía el deterioro del consumo y la retracción del nivel de actividad en los sectores de la industria, construcción, comercio y servicios.

Para los especialistas del Grupo Atenas la estrategia fiscal debe ser expansiva. Con ello se fortalecerían los servicios públicos y aumentaría el ingreso disponible de las personas, se reactivaría la inversión pública para generar empleo y actividad, y se abriría la posibilidad de diseñar políticas productivas, que alimenten el mismo círculo virtuoso.

Menos competitividad, más desempleo

La pérdida de competitividad por inflación en dólares afecta la producción y el empleo por el lado de la oferta. Si se suma el ajuste fiscal, esto debilita aún más el ingreso disponible, afectando a la vez el consumo y la actividad vía la demanda.

Por su parte, las tasas récords expanden la mora y restringen el crédito, debilitando nuevamente la actividad y el consumo con menor nivel de empleo y recaudación, lo que presiona aún más el ajuste.

Los especialistas proponen entonces la urgencia de un cambio en la orientación de la política económica para recuperar la actividad y los ingresos.

Una voz dentro del peronismo que suma al debate de ideas para salir de la crisis económica y social.

La discusión sobre cuestión cambiaria está abierta dentro de este espacio. Otros economistas sostienen que la apreciación debería sostenerse, pero agregando políticas específicas para compensar la pérdida de competitividad (ver las Bases para un programa económico alternativo a Milei, que escribió en el Cash del último domingo Martín Burgos).

Temas como la política de tasas y la estrategia fiscal también forman parte de los debates abiertos, pero en todos los casos dentro de una lógica que permita normalizar el crédito y recomponer los ingresos y la demanda, única manera de provocar la reactivación y salir del pozo.

Por Mara Pedrazzoli
Fuente
Pagina12

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