Víctor Hugo Morales: La reforma del BCRA, un blindaje para el autoritarismo de la derecha
En su editorial, el periodista y conductor de La Mañana cuestionó el proyecto que tiene el Gobierno de Javier Milei para reformar la Carta Orgánica del Banco Central.
Otro show de promesas y mentiras ofreció Milei por cadena nacional. Así monocorde, casi inescuchable, con una cifra que llama la atención.
La inflación acumulada fue de 12 trillones 819 mil 532 billones 788 mil 614 millones 400 mil por ciento. 12.819.532.188.614.400 por ciento. Con este número más o menos se la quiso arreglar para explicar la situación de la Argentina.
De nuevo la contradicción flagrante, ese fue el estilo. El noviembre de 2023 el personaje, después de ganar las elecciones, la oficina del entonces presidente electo aseguró que cerrar el Banco Central era una decisión no negociable.
Tres años después, menos, el Banco Central no solamente continúa funcionando, Milei propone fortalecerlo, darle nuevas atribuciones y blindar a sus autoridades frente a una eventual remoción política.
Hay otra contradicción todavía más concreta. Durante el discurso Milei calificó a las letras intransferibles como una estafa y prometió eliminarlas definitivamente. Sin embargo, el 5 de enero del 2024, su propio gobierno colocó una letra intransferible por 3.200 millones de dólares en el Banco Central para afrontar vencimientos de deuda externa.
También merece atención la frase más efectista del anuncio. Si la política no hace los deberes, la política pagará el costo y no la gente. Pero el propio texto del proyecto anunciado desmiente esa afirmación.
El llamado shutdown no afectaría solamente los salarios de Milei, los ministros y los legisladores. También paralizaría actividades del Estado, impediría nuevas contrataciones, frenaría gastos y suspendería transferencias discrecionales a las provincias.
Eso tiene consecuencias sobre trabajadores, proveedores, municipios, gobiernos provinciales, ciudadanos que dependen de esos servicios.
Puede suspenderse el salario de algunos funcionarios, pero el costo económico y social de paralizar áreas estatales difícilmente quede encerrado dentro de la Casa Rosada o del Congreso.
Milei dice que pretende independizar al Banco Central de la Política. Sin embargo, propone que sus autoridades sean prácticamente inamovibles. Para removerlas se necesitarían dos tercios del Senado y también dos tercios de Diputados. El interrogante es quién controlaría entonces a ese directorio.
Una cosa es evitar que un gobierno utilice al Banco Central de manera discrecional. Otra muy diferente, convertir a sus funcionarios en autoridades blindadas frente al control democrático.
Así que además de ir a contramano de lo que proclamaba como sus más profundas verdades, Milei gastó 20 minutos en mostrar el blindaje que pretende para el autoritarismo de la derecha, aún si él no estuviese en el gobierno.
La derecha gobierna para ellos, para no dar explicaciones, para quedarse con todo y que sea para siempre. Por eso, dejar la vida en pausa es imposible. No podemos, y allá vamos.
