El eterno retorno de River al Clausura ’95
Con el revés en La Plata, los de Núñez reactualizaron una racha negativa que el club no vivía desde aquel torneo local.
El presente complicado de River se acentuó este miércoles con la derrota en el Bosque platense a manos de Gimnasia, un desenlace con el cual el club de Núñez reactualizó una racha negativa que no vivía hace 31 años, cuando también arrancó el torneo local con dos caídas.
Los conducidos por Eduardo Coudet reavivaron aquel comienzo de tropezones del Clausura ‘95 tras el gol de Alexis Steimbach que decretó el 1-0 en La Plata. La racha histórica se completa con el otro 0-1 que padeció el conjunto millonario este Clausura (el destino eligió que, 31 años después, la historia se repitiera bajo el mismo nombre), cuando fue vencido por Barracas Central como local en el estreno del certamen. Haciendo a un lado este déjà vu que seguramente hace vibrar los recuerdos de esos hinchas millonarios con al menos 40 primaveras encima, el presente de River abrumó a sus fanáticos con otro revés más, el que conforma esta endiablada trinidad que inauguró su segundo semestre: a las caídas por el torneo local debe sumarse la primera de esta última mitad del 2026, cuando los de Núñez perdieron 3-1 con Aldosivi y quedaron eliminados prematuramente en los 16avos de final de la Copa Argentina, una de las competencias que tenían en la mira para esta parte del año.
Pero corramos las estadísticas globales un segundo y volvamos al presente bajo la conducción del Chacho: en estos últimos tres partidos, Coudet igualó el total de derrotas que había sufrido en sus anteriores 18 encuentros desde que tomó las riendas de River el 4 de marzo de 2026. Aunque el exentrenador del Alavés español llevó a los millonarios hasta la final del pasado Apertura (que terminó con Belgrano de Córdoba coronándose campeón), el comienzo de esta segunda mitad arrancó torcido para la institución riverplatense y no puede dejarse de lado de este presente la decisión dirigencial de marginar a buena parte del plantel (y sus modos de ejecutarla). La realidad de los futbolistas apartados de River se evidenció con la imposibilidad de completar su banco de suplentes en lo que va del Clausura y se ha convertido en una decisión que parece estar afectando los ánimos y rendimientos del plantel. Es, también, un gesto polémico que atraviesa la conducción de Coudet y sobre el que el DT ha preferido no expresarse.
La idea del eterno retorno tampoco ayuda al hincha millonario a levantar el ánimo. Aquel mal arranque de hace 31 años tuvo como entrenador de River a Carlos Babington, quien había asumido en las vísperas navideñas de 1994 y fue despedido por el club de Núñez a fines de junio del año siguiente (su salida precedió la llegada de Ramón Díaz y el inicio de un ciclo histórico en River, pero esa es otra historia). Su final con el buzo millonario llegó tras una derrota ante Vélez por 3-1 que cerró la actuación de los de Núñez en el Clausura ‘95 con el equipo clavado en la mitad de la tabla. Aquel certamen, al igual que este, había comenzado con dos caídas: los dirigidos por Babington perdieron por 3-2 en el Monumental ante Lanús por la primera fecha y en la siguiente Rosario Central los goleó 3-0 en el Gigante de Arroyito. El triunfo, aquella vez, se hizo esperar: la tercera fecha terminó en un 1-1 como locales con Gimnasia y, recién seis días después, llegó la ansiada victoria, por 4-2 sobre Argentinos Juniors.
Los paralelismos aparecen entre el pasado y el presente. Bautista y Nicolás Barros Schelotto, dos de los protagonistas del triunfo del Lobo de este miércoles sobre River, son sobrinos de Gustavo, quien había sido titular para Gimnasia en ese empate de la tercera fecha del Clausura ‘95 ante el equipo de Babington. El uruguayo Enzo Francescoli también se suma a las semejanzas en este viaje en el tiempo: quien es hoy director de la secretaría técnica millonaria fue entonces el gran hacedor de la victoria sobre el Bicho, con un golazo suyo y una asistencia para concluir esa mala racha del arranque.
Leonardo Astrada fue otro de los titulares en aquel mal comienzo de 1995. Desde su rol de comentarista deportivo en ESPN, este jueves pidió paciencia para Coudet y aseguró que el fin de semana será una parada difícil. “El domingo, el Monumental va a estar caliente. ¿Le vas a decir a la gente que vaya a aplaudir? Aplauden cuando ven algo bueno; cuando no lo ven, te lo hace sentir”, sentenció el exvolante millonario. Lo que se viene el domingo es ni más ni menos que Rosario Central, el equipo que hace 31 años lo hundió en la segunda fecha del Clausura y contra el que, ahora, en el Monumental, River espera iniciar su remontada.
