Caputo emitió nueva deuda «gana o gana» para los especuladores
A medida que la campaña electoral toma el centro de la escena –a pesar de que faltan 15 meses para los comicios– y se deteriora cada vez más el escenario económico y financiero internacional, al Ministerio de Economía le cuesta más conseguir financiamiento. Tuvo que emitir bonos cuya renta está ajustada por inflación y por dólar, la que rinda más.
El Ministerio de Economía, comandado por Luis Caputo, volvió a emitir bonos duales cuya renta ajusta por el mejor desempeño entre la evolución del dólar y la tasa de interés. Es decir, el tenedor del bono cobra lo que haya subido más de esas dos variables fundamentales de la economía argentina.
Hasta ahora, el esquema de pago de intereses de los bonos duales en pesos que Economía ponía a disposición del mercado tomaba en cuenta la inflación y la tasa de interés de plazos fijos de más de 1000 millones de pesos a 30 días.
El hecho de que el Palacio de Hacienda haya salido a ofrecer duales con el dólar como una de las variables, en lugar de la inflación, habla de dos problemas serios que enfrenta el ministro Luis Caputo. De hecho, ese bono dual fue el que más recaudó de todos los bonos que el gobierno puso a disposición del mercado este miércoles.
De un lado, aparece la cada vez más clara carrera hacia el dólar por parte de los grandes inversores, que al mismo tiempo abandonan inversiones en pesos. El valor del dólar que surge de la compra-venta de bonos del gobierno nacional y el depósito de los billetes en una cuenta en el exterior subió un 7,2% desde el 19 de junio, al pasar de $ 1489,34 a $ 1597,02 este martes 28.
La suba del dólar en este tipo de operación –conocida en la jerga financiera como “contado con liquidación” o CCL– es un testimonio del interés por vender los activos en pesos y convertirlos en dólares con el agregado de que los billetes quedan fuera del país.
Esto sucede en un momento en el que distintas voces han puesto al valor del dólar en el centro del debate, desde el portavoz presidencial, Adrián Ravier, quien la semana pasada dijo que podría llegar a $ 1800 “en los próximos meses”, hasta economistas del universo liberal, como Joaquín Cottani (ex funcionario de Domingo Cavallo en los años 90 y de Caputo al principio de su actual gestión), quien alertó que sigue presente la duda en relación con una “devaluación” del peso.
Otros economistas observan que en lo que va del año, los valores de los diversos dólares del mercado (oficial, MEP, CCL) han subido muy poco desde el inicio del año. El CCL, por caso, lo hizo en un 3,3% en todo el período (en febrero cayó al igual que los otros dólares) contra una inflación que rondará el 20% a fin de julio (el dato se conocerá en la segunda semana de agosto). Por lo tanto, este grupo de analistas cree que el valor del dólar debería subir hasta emparejar la inflación. El problema será el ritmo de esa aceleración del dólar.
El contexto internacional
El otro problema que sopesan los inversores y especuladores es que el contexto internacional no ayuda a los planes financieros de Caputo y que las condiciones financieras se pondrán más rígidas y difíciles en los próximos meses.
La principal variable en juego es la guerra que desarrolla Estados Unidos contra Irán con la colaboración de Israel. Tras una breve tregua a principios de esta semana, volvieron las amenazas de Donald Trump contra Irán ya que no hay acuerdo entre las partes sobre la solución política del conflicto.
Una de las consecuencias de la guerra en curso es el descenso vertical del transporte de petróleo a través del golfo Pérsico. Ese faltante fue reemplazado parcialmente por otros proveedores (entre ellos Vaca Muerta) y por la intervención de los gobiernos (de EE UU, Japón, China y varios europeos) que vertieron al mercado parte de sus reservas. Pero no alcanzó y el precio internacional del crudo se mantiene en torno de los U$S 90 el barril, un 50% más que antes del inicio de la guerra.
El alza del precio del petróleo implica un aumento de la inflación. El Fondo Monetario prevé una inflación mundial del 4,7% para este año, por arriba del 4,1% registrado en 2025 y con tendencia ascendente.
Ante este escenario, los bancos centrales de las principales potencias económicas apuntan a un alza de la tasa de interés para “enfriar” la economía y tirar los precios hacia abajo a través de una depresión inducida. Pero una elevación de la tasa de interés tiene efectos devastadores: la crisis de 2018 que tumbó al gobierno de Mauricio Macri combinó la suba de la tasa de interés de EE UU con una enorme masa de deuda emitida por el entonces ministro de Finanzas, Luis Caputo (sí, el mismo que está ahora). Al subir la tasa de interés, el primer gobierno de Trump hundió al de su amigo Macri, al que luego quiso salvar con el megacrédito del FMI.
Una nueva suba de la tasa de Estados Unidos en este contexto podría terminar de convencer a los inversores de que la Argentina no podrá pagar el conjunto de su deuda en moneda extranjera e irá hacia una renegociación. Hay que tener en cuenta que el Fondo Monetario y el resto de los organismos internacionales de crédito tienen prioridad de cobro, junto con los bancos que han otorgado tres préstamos garantizados.
La nueva deuda de Caputo
Economía comunicó este miércoles que tras la licitación de nueva deuda adjudicó un total de $ 12,21 billones (recibió ofertas por $ 13,98 billones) ante vencimientos por $ 8,5 billones. “Esto significa un rollover de 144,53% sobre los vencimientos del día de la fecha”, señaló la cartera que comanda Caputo.
Además, consiguió otros U$S 309 millones mediante el bono AO29, a una tasa anual del 8,02%. Esta es la tasa a la que el mercado está dispuesto a prestar al gobierno argentino y que prácticamente duplica la que pagan Chile y Brasil (4,02% y 4,8%, respectivamente).
A esto se refieren Caputo y el equipo económico cuando aseguran que no saldrán a pedir prestado en el mercado de deuda.
Los nuevos bonos que emitió el Tesoro y los fondos que recaudó el gobierno con cada uno son los siguientes (enlistados por fecha de vencimiento):
-Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar, cero cupón, con vencimiento el 30 de septiembre de 2026 (D30S6, reapertura): $ 0,67 billones a 7,25% TIREA (la tasa que se obtiene si se mantiene la inversión hasta el vencimiento final del bono).
-Letra del Tesoro Nacional capitalizable en pesos (las Lecap, con las que se maquilla el superávit fiscal) con vencimiento el 16 de octubre de 2026 (nueva): $ 4,61 billones a 2,05% TEM y 27,57% TIREA.
-Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar, cero cupón, con vencimiento el 15 de enero de 2027 (nueva): $ 1,33 billones a 5,51% TIREA.
-Bono del Tesoro Nacional en moneda dual TAMAR/dólar linked con vencimiento el 28 de enero de 2028 (nuevo): $ 4,72 billones con un margen de 6,64%.
-Bono del Tesoro Nacional en pesos dual CER/TAMAR con vencimiento el 15 de diciembre de 2028 (TXMD8, reapertura): $ 0,87 billones a 5,4% TIREA.
-Bono del Tesoro Nacional en dólares 6% con vencimiento el 31 de octubre de 2029 (AO29, reapertura): U$S 309 millones a 8,33% TIREA (8,02% TNA).
Por: Randy Stagnaro
