Mayor automedicación y fármacos más caros, las consecuencias de la desregulación
El médico clínico Oscar Atienza advirtió sobre los efectos que producirá la nueva ley del Ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger.
“Todavía seguimos luchando con el tema de la automedicación”, se lamentó el médico clínico y magíster en Salud Pública, Oscar Atienza, consultado en Radio 750 por la desregulación que prepara el ministro Federico Sturzenegger para la venta de medicamentos en su nueva Ley de Hojarasca.
El texto del Ministro de Desregulación del Estado tiene dos objetivos. Por un lado, habilitar la venta digital y el envío a domicilio de medicamentos bajo determinadas condiciones. Por otro, comercializar medicamentos de venta libre fuera de farmacias.
“Esta gente no tiene mirada técnica, sino una mirada comercial y quieren que los supermercados, que tienen bajas en las ventas, puedan sumar a sus góndolas algunos fármacos que son de venta libre”, señaló Atienza.
Cabe la aclaración: que algunos fármacos sean de venta libre no quiere decir que su ingesta no contralada no suponga un riesgo. “Hablemos, por ejemplo, del fármaco más común: el paracetamol. Hay una dosis tóxica de este fármaco que es mortal que es de 4 gramos por día, cuando yo alcanzo esa dosis, lo que puede producirse es una insuficiencia hepática que es prácticamente irreversible”, advirtió Atienza en Damos la vuelta.
Como lo indica la lógica, algunos medicamentos y sus dosis correctas deben tener vigilancia o ser expedidos por personas que se dedicaron a estudiar sobre la materia, es decir, profesionales como los farmacéuticos y médicos. Es llamativo que Sturzenegger, de no saber él mismo esta información, no tenga acceso a asesoría en materia de legislación farmacológica.
Un gobierno en guerra con la salud de su pueblo
Ya el Ejecutivo había avanzado en otras cuestiones aledañas a la venta libre de medicamentos como las pruebas de fármacos foráneos en argentinos.
“Hay un RIGI especial para farmacéuticas de 8500 millones de dólares para que vengan y prueben en Argentina distintos tipos de fármacos. En Córdoba hace más de dos años. Porque ni siquiera van a venir a probar fármacos que usa el hemisferio norte, eso lo hacían antes con África, lo que pasa es que distintos organismos internacionales visibilizaban la situación y se había prohibido”, detalló Atienza.
En paralelo, el ajuste al programa RemediAr, que entregaba medicamentos gratuitos a través del sistema de salud público, bajó de 100 a apenas 40 los fármacos habilitados para ser repartidos. Este año, sumado a todo el achicamiento que ya lleva, Sturzenegger planea reducir la oferta a apenas 22.
Sumado a esta batería de medidas, el gobierno también se encargó de flexibilizar el sistema de patentes científicas. “Ni siquiera genérico vamos a conseguir en Argentina porque las empresas farmacéuticas estadounidenses van a recuperar las patentes que tenían y que nos permitían fabricar los genéricos, es decir, que después de 20 años, cualquier laboratorio puede crear el fármaco”, señaló el médico clínico. Y comparó: “Un enalapril, que es un antihipertensivo, un genérico vale 1.200 pesos y es una tirita de 15, el de laboratorio vale 18.000 pesos“.
