Todo marcha tal como pide el FMI
Desde Washington aplauden los resultados del ajuste económico. La vocera del organismo destacó el logro de “avances importantes” en la construcción de “una economía abierta”
El Fondo Monetario Internacional volvió a respaldar este jueves el rumbo del programa económico argentino y sostuvo que la decisión sobre cuándo regresar a los mercados voluntarios de deuda dependerá del Gobierno.
Durante una conferencia de prensa en Washington, la vocera del FMI, Julie Kozack, afirmó que la Argentina “sigue logrando avances importantes” en la recuperación de la estabilidad macroeconómica y en la construcción de una economía “más abierta y eficiente”.
Señaló que la inflación continúa desacelerándose, que la actividad económica mantiene una trayectoria de crecimiento y que las condiciones de financiamiento mejoraron de manera significativa.
La funcionaria destacó que el riesgo país cayó por debajo de los 450 puntos básicos y atribuyó esa evolución a una mayor confianza de los mercados y a las recientes mejoras en la calificación crediticia del país.
No obstante, aclaró que el momento y las condiciones para volver a emitir deuda en los mercados internacionales “son decisiones que deben tomar las autoridades argentinas”.
Kozack también remarcó que el organismo mantiene un trabajo coordinado con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para respaldar la estrategia financiera del Gobierno. Además, sostuvo que el Fondo confía en que las autoridades continuarán fortaleciendo el ancla fiscal, acumulando reservas internacionales y preservando la credibilidad de la política económica.
En relación con el mercado laboral, la portavoz reconoció que la reciente reforma laboral todavía es demasiado nueva para evaluar sus efectos. Explicó que la formalización del empleo depende de múltiples factores, como la estructura tributaria, las regulaciones laborales y el contexto macroeconómico. Sus declaraciones llegaron luego de conocerse que la informalidad laboral alcanzó al 44,2 por ciento de los trabajadores ocupados durante el primer trimestre del año.
En el mercado cambiario, el Banco Central volvió a cerrar la jornada con saldo comprador. La autoridad monetaria adquirió 50 millones de dólares en el mercado oficial y elevó las compras netas acumuladas en 2026 a 11.043 millones de dólares.
El ritmo de intervención continúa siendo menor al observado durante abril y mayo. En la rueda cambiaria se negociaron 619 millones de dólares y la participación del Banco Central representó apenas el 8 por ciento del volumen operado, reflejando una estrategia más cautelosa frente al aumento de la demanda privada de divisas.
Las reservas internacionales brutas crecieron apenas 24 millones de dólares y finalizaron en 46.961 millones. La mejora respondió principalmente a la valorización del oro, aunque no alcanzó para recuperar el nivel de 47.000 millones de dólares perdido en la rueda anterior.
El dólar mayorista retrocedió levemente y cerró en 1477 pesos, mientras que los dólares financieros también mostraron bajas moderadas. El dólar MEP finalizó en 1499,38 pesos, el contado con liquidación en 1551,26 pesos y el dólar blue permaneció estable en 1530 pesos. La brecha entre el mercado informal y el oficial se ubicó en 3,6 por ciento.
En el mercado financiero, los activos argentinos tuvieron una rueda con resultados mixtos. El S&P Merval cayó 0,5 por ciento en pesos, aunque avanzó 1,5 por ciento medido en dólares por la baja del contado con liquidación. El riesgo país permaneció sin cambios en 437 puntos básicos, en línea con la valoración positiva realizada por el FMI sobre la evolución de las condiciones de financiamiento.
Los bonos soberanos en dólares mostraron un comportamiento dispar, con mejor desempeño en los tramos largos de la curva. Entre los Bonares sobresalieron las subas del AL35 y el AL41, mientras que entre los Globales avanzaron principalmente los GD41 y GD46. En contraste, los bonos ajustados por inflación registraron caídas en los vencimientos más largos.
Las acciones también reflejaron un escenario selectivo. En la Bolsa porteña las mayores bajas correspondieron a Aluar, Cresud y BYMA, mientras que Ternium Argentina, Transener y Edenor encabezaron las subas. En Wall Street, los ADR argentinos tuvieron un desempeño relativamente más favorable, impulsados por papeles energéticos e industriales y por algunos bancos.
