No comer para pagar las deudas, la postal que crece en la gestión Milei
Desde el Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) explicaron de qué manera esto impacta en la alimentación de las familias.
El 86% de los hogares en Argentina está en una situación de “estrés económico mensual”, informó días atrás el Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (ISEPCi).
La encuesta, realizada a partir de 1300 casos entre ocupados formales, informales, jubilados y desempleados, muestra que la mitad de los hogares no llega bien a fin de mes y deben endeudarse.
En tanto, el 39% llega con dificultad ajustando gastos no esenciales; solo el 14% no presentaría dificultades a simple vista sin embargo el 12% “llega justo, sin margen”, solo el 2% “llega cómodo y puede ahorrar”.
Entrevistado por Radio 750 Isaac Rudnik, director de ISEPCi, explicó por qué entender estos datos es más que relevante a la hora de analizar los resultados económicos del Gobierno.
Sobre todo, dijo, el dato sobre el endeudamiento de las familias, ya que si no se entiende esto, cualquier medición que se haga sobre la pobreza estará sesgada.
“Hay una valoración de las canastas básicas, por ejemplo, si tomamos la canasta total, una familia de 4 personas con un millón y medio de pesos está por arriba de la pobreza”, explicó Rudnik.
Y añadió: “Pero la cifra no contempla una cantidad de cosas, no contempla el endeudamiento”.
Sin embargo, los datos muestran cómo hay familias que ni bien tienen un ingreso de dinero deben usar alrededor de un 25% del total para pagar deudas.
“Obviamente ya no tenés ese dinero disponible. Con lo cual, estás por debajo de la línea de pobreza”, afirmó.
Esto se vincula con la falta de actualización metodológica por parte del Gobierno. Actualización que iba a realizarse meses atrás y que terminó con el corrimiento del anterior titular del Indec, Marco Lavagna.
Así lo explicó Rudnik: “Porque el relevamiento de los gastos del Indec no contempla deudas, pago de intereses, todo lo que tiene que ver con el movimiento financiero de los hogares”.
“Estas son canastas básicas del 2004 y en todo este tiempo no estuvo ni estaba contemplado, porque está centrado en los bienes y servicios esenciales. Y en eso tampoco está contemplado el pago en cuotas”, afirmó.
Este dato no es menor, ya que al contemplar las deudas se entiende la real magnitud de la pobreza en el país, y cómo las familias sacrifican hasta lo más básico, como alimentarse.
Del informe surge que “más de 4 de cada 10 familias comen menos para poder pagar sus deudas”.
El 43% afirma que sus deudas les impiden comprar todos los alimentos necesarios; 30% tienen deudas, pero no afectan la comida; 17% manifiesta no tener deudas y un 10% prefirió no responder.
En este contexto, la inseguridad alimentaria general —es decir, saltear al menos una comida al día o reducir las porciones— está presente en el 80%, 8 de cada 10 de los 1301 hogares relevados.
Este dato resulta de alta significancia teniendo en cuenta que la composición ocupacional de la muestra está integrada por cuatro sectores entre los cuales se encuentran 367 hogares donde el principal sostén de hogar tiene trabajo registrado formal.
