La trastienda de Atenea, el satélite conjunto entre NASA y CONAE

Se trata del desarrollo a escala mayor de un prototipo de la UNLP. La base fue un satélite platense anterior, pronto a lanzarse. El convenio internacional que firmó el ex ministro Daniel Filmus abrió las puertas.

El satélite argentino Atenea formará parte de la próxima misión tripulada de la NASA (en inglés, National Aeronautic and Space Administration) a la luna. Se trata en realidad, de la réplica a mayor escala del U-SAT, el satélite propio en el que trabaja la Universidad Nacional de La Plata, que según las estimaciones será lanzado desde Cabo Cañaveral este año.

La historia de la misión Atenea II comienza en 2023, cuando el entonces ministro de Ciencia y Tecnología de la nación, Daniel Filmus, firmó un convenio que permitió que Argentina volviera a participar de las convocatorias de la NASA.

Los tiempos de esta clase de proyectos, coinciden los expertos, no tienen nada que ver con los de la política. “Esto no se hace en cuatro años. Mucho menos en uno”, indicaron. La explicación, entonces, tiene que ver con proyectos y desarrollos propios de la UNLP, anteriores al convenio.

Así, Después de quince años, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, la CONAE, vuelve a trabajar conjuntamente con su par norteamericana. La última vez data de 2011. En junio de ese año se lanzó el SAC- D Aquarius, con participación de la empresa pública rionegrina INVAP y millones de argentinos lo siguieron a través de la televisión de aire.

Una vez firmado el convenio, la CONAE abrió la convocatoria para proyectos de desarrollo. Los expertos coinciden en que es absolutamente imposible desarrollar un satélite desde cero y, mucho más, en las condiciones actuales de la Argentina, donde las áreas de ciencia, investigación y desarrollo son severamente castigadas y desfinanciadas.

Por ese motivo, la CONAE eligió el proyecto de la UNLP, que ya venía avanzado. De hecho, la universidad representada por un roble lleva más de una década de trabajo invertida en el U-SAT.

El proyecto de UNLP, presentado por CONAE ante la NASA fue uno de los cuatro seleccionados de un total de cincuenta provenientes de distintos países. Los otros tres países que forman parte de este selecto club son Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur.

Cómo es y cómo funciona

Se trata de un nanosatélite compuesto por tres cubos de diez centímetros por diez centímetros, liviano, económico y de uso extendido en el mundo de la investigación académica.

La tarea consistió, en primer lugar, en llevar el prototipo original de tres cubos a diez. Luego, en dotarlo de los elementos necesarios para la navegación y la potencia que hace posible su desplazamiento.

Las fuentes consultadas estiman que esos insumos suman un costo cercano a los 250 mil dólares. El satélite, que recopilará información meteorológica de relevancia, orbitará a 72 mil kilómetros de la tierra, una distancia mucho mayor que la de sus predecesores.

La fecha originalmente prevista para el lanzamiento de Atenea II era marzo del año pasado, pero el proyecto se fue retrasando por problemas de la cápsula. De hecho, en una misión anterior, los tripulantes debieron esperar a ser rescatados por otra nave similar.

En los últimos años, la UNLP ha estado muy activa en el desarrollo de proyectos de innovación técnica y científica aplicada. Entre otras cosas, cuenta con un programa propio de electromovilidad y participa de la fábrica de baterías de litio UniLiB, junto con el instituto Y-Tec (YPF Tecnología). Meses atrás comenzó la construcción de su parque fotovoltaico, en la localidad de Vieytes, partido de Magdalena.

Fuente
Pagina12

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