Estudiantes y el hecho maldito
El coqueteo de Verón con las SAD, Foster Gillet y el lavado de dinero, el espaldarazo a Central, la obtención del Clausura y el Trofeo de Campeones.
“El hecho maldito del fútbol burgués”, dijo Dario Sztajnszrajber sobre Estudiantes de La Plata hace unos años, en el recordado programa “Somos futboleros” que conducía Diego Della Sala por el canal DeporTV. “Fue el primer campeón ‘chico’ que rompe toda una hegemonía de los grandes clubes. Obviamente que para ganar siendo débil, tenés que utilizar toda una serie de recursos que el fútbol hegemónico no acepta y le interesa, incluso, colocarlo en el lugar del ‘antifútbol’, de así no se juega o de la deslealtad… pero la filosofía de Estudiantes es que el fútbol es un laburo, no solo porque cobran sino porque entienden que laburando en equipo se le gana a cualquiera”, sostuvo el filósofo y confeso Pincha.
De esos conceptos esbozados por Darío Szeta, los puntos de conexión que simbólicamente podrían continuar con la figura de “hecho maldito del fútbol burgués”, el ejemplo más resonante, es el momento en que la institución que preside Juan Sebastián Verón, decidió darle la espalda a Rosario Central –el famoso “pasillo-gate” – por el discutido título que le otorgó la AFA en el escritorio por hacer una buena campaña –terminó líder de su zona en los dos torneos y puntero de la tabla anual-, algo que después no pudo revalidar en los playoffs y quedó afuera en octavos de final frente al Pincha.
Pero nada de eso sucedió y Estudiantes, después de haber terminado octavo en su zona y meterse como un polizón en la definición del campeonato, logró mancomunar sus fuerzas y cerró un año exitoso. Quizás acá subyace el otro concepto del filósofo, en el que se marca la laboriosa característica de un club que trabaja en equipo para ganarle a cualquiera.
Domínguez, criticado por su último semestre y con la continuidad en dudas -“En cuanto a mi continuidad, hay que ver qué es lo que quiere el club. Nunca dependió de uno, ya me quisieron sacar este año”, dijo a mediados de noviembre en conferencia de prensa- se aferró a un plantel de cualidades no tan rimbombantes y con una columna vertebral centrada en su arquero, Muslera, la solidez defensiva encabezada por Leandro González Pirez, el sentido de ubicación de Ascacíbar, volante de recuperación y autogestivo en situaciones ofensivas, y el desequilibrante Cetré. Eso lo llevó a conseguir un equipo, como declaró, que “mostró la cara” y habló dentro de la cancha.
La denuncia la hizo el fiscal federal Guillermo Marijuan en el mes de marzo contra Foster Gillet y Guillermo Tofoni, socio argentino del magnate estadounidense. El hecho se desató por distintas acciones del Grupo Gillett en el último mercado de pases. Negociaciones por un total de U$S 30.000.000, algunas que se llegaron a realizar y otras que no, y que tienen como protagonistas a Cristian Medina, Rodrigo Villagra, Valentín Gómez y Ezequiel Piovi.
