Caputo festeja el número de inflación en la cubierta del Titanic
El ministro de Economía destacó en redes sociales la baja inflacionaria sin mencionar el costo social del ajuste. Con precios dolarizados y salarios en caída, la estabilidad que muestra el Gobierno se sostiene sobre un deterioro profundo del poder adquisitivo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró en X el índice de inflación de noviembre, que según el Indec es del 2,5 por ciento.
“El IPC Nacional registró una variación de 2,5% en noviembre, con una inflación núcleo de 2,6% y una variación de 0,4% y 2,9% en las categorías estacionales y reguladas”, apuntó el funcionario en su cuenta en la red social.
Añadió que “la inflación acumulada en los primeros 11 meses del año fue de 27,9%, la menor para este período del año desde 2017 (21,0%)”, sin especificar que la inflación argentina está virtualmente dolarizada en los valores de los productos que se consumen en pesos. Por cierto que en épocas de Cristina Fernández de Kirchner, actuales funcionarios oficialistas como Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger criticaban como muy alta una inflación mensual del orden del 1,5 por ciento.
Sigue el ministro, “a casi dos años de gestión, y partiendo de un 25,5% mensual en diciembre de 2023, la inflación se redujo a los menores niveles en 8 años. El orden fiscal y monetario permitió mitigar el impacto de la caída en la demanda de dinero en los meses preelectorales y sostener el crecimiento económico, con una suba de 1,4% del EMAE entre julio y septiembre”.
A ese análisis le falta un elemento clave: el 25,5 por ciento de diciembre de 2023 fue producto de la brutal devaluación que aplicó Javier Milei apenas asumió, una medida que en los hechos más que duplicó la inflación mensual heredada. Y la aceleración inflacionaria se dio sobre el rubro más sensible: los alimentos.
Estas fueron algunas de las respuestas al tuit de Caputo.
