Godoy Cruz y la crónica de un descenso que se veía venir
De pelear octavos de Sudamericana hace apenas unos meses a jugar en la Primera Nacional en 2026.
Así como San Martín de San Juan no pudo sostenerse en Primera y bajó al cabo de su primer año en la máxima categoría, Godoy Cruz de Mendoza descendió luego de diecinueve años consecutivos en Primera A (había subido en la temporada 2005/06) en los que incluso llegó a jugar las copas internacionales.
El equipo bodeguero cerró de la peor manera una temporada en la que terminó último en la tabla anual y en la que ganó apenas cuatro partidos en el plano local y tuvo igual cantidad de técnicos (Ernesto Pedernera, Esteban Solari, Walter Ribonetto y Omar Asad).
Ni siquiera le quedó el consuelo de haber podido reinaugurar su estadio Feliciano Gambarte y llegar a octavos de la Copa Sudamericana de la que lo eliminó Atlético Mineiro, que el próximo sábado definirá el título de campeón ante Lanús. Desde mayo, Godoy Cruz sólo ganó una vez (3 a 1 a Platense como visitante por el torneo Clausura).
La victoria anterior data del 28 de abril, cuando por el Torneo Apertura, superó a Atlético Tucumán por 1-0 en Mendoza. En total, y siempre en el plano interno, ganó cuatro veces, perdió once y empató dieciséis. Una campaña demasiado pobre que lo terminó condenando sin remedio.
Lo más notable del caso es que durante 2024, Godoy Cruz fue protagonista. Finalizó sexto en la tabla anual y ganó la zona B de la Copa de la Liga. Y en 2023 también había hecho buenas campañas (quinto en la anual y semifinalista de la Copa de la Liga). Pero en 2025 se desbarrancó, no pudo reponer los jugadores que se fueron yendo y los reiterados cambios de mando y de planes empujaron al “Bodeguero” a un descenso que terminó siendo inevitable.
