Emergencia en Discapacidad: el plan B del Gobierno frente al Congreso y el fallo de los juristas
El Presidente redobla la apuesta luego de que el Congreso insistiera con la ley por amplia mayoría. Para los abogados constitucionalistas, la judicialización es un "delirio". La oposición amenaza con aplicar la moción de censura contra el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. La otra opción que baraja el Ejecutivo.
Discapacidad: el plan B
Tal cual dijo Arroyo al día siguiente de la comunicación de la insistencia a la Casa Rosada, durante un nuevo encuentro de la Comisión de Discapacidad que él preside, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ya debería reasignar las partidas presupuestarias correspondientes, para la puesta en marcha de la ley. Así como también, actualizar los nomencladores.
El asunto es que el Ejecutivo se encontraría en una encerrona: si reasigna partidas, estaría, de alguna manera, reconociendo la vigencia de la ley que Milei rechaza. Es por eso que otra opción que se baraja en la Rosada por estas horas es reglamentar la ley de manera tal «que no se pueda aplicar».
Ahora bien, de no implementar la reasignación presupuestaría, tanto Milei como Francos podrían ser denunciados ante la justicia por incumplir con los deberes de funcionario público.
Al mismo tiempo, tal cual recalcó el diputado de Encuentro Federal, Oscar Agost Carreño, el Congreso podría tomar cartas en el asunto. Al menos con Francos. Vale recordar que el jefe de Gabinete (figura que se creó con la reforma constitucional del ’94) es el responsable de la administración general del país.
“El Congreso dejó sin efecto el veto a la Ley de Discapacidad. El Jefe de Gabinete tiene la obligación de reasignar las partidas conforme a la ley”, escribió en su cuenta de Twitter el presidente del PRO de Córdoba. Y añadió: “Si no lo hace, el Congreso puede interpelarlo o incluso aplicar la moción de censura del Art. 101 CN. Confío en que cumplirá la ley, más allá del fogoneo comunicacional del Gobierno”. Es decir, el Poder Legislativo podría remover a Francos de su cargo.
El propio Arroyo advirtió, delante de los integrantes de la comisión que encabeza, que desde ese cuerpo harán un “seguimiento permanente, para que la ley se ponga en marcha”.

