Los intendentes jugaron su partido y el peronismo ganó en más de 100 municipios
Fuerza Patria se impuso en seis de las ocho secciones electorales bonaerenses. En ese esquema, La Libertad Avanza solo exhibió triunfos en 28 localidades. Fuerte despliegue de los alcaldes.
Allí, Almirante Brown fue uno de los distritos donde Fuerza Patria se hizo más fuerte sacándole más de 28 puntos de diferencia a La Libertad Avanza con un nivel de participación del orden del 65 por ciento.
El alcalde Mariano Cascallares se mostró orgulloso «por el aporte que hicimos al Peronismo de la Provincia de Buenos Aires y también por el acompañamiento que logramos de cara a los dos próximos años de gestión del gobernador Axel Kicillof».
En la cuarta, además, hubo cuatro distritos violetas: General Villegas, 9 de Julio, Lincoln y Trenque Lauquen.
La quinta fue una de las excepciones de la jornada. Con el liderazgo del intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, quien reeditó duelo marplatense con Fernanda Raverta, ganó con el 41,5% frente al 37,5% del justicialismo. Además de ese municipio, triunfaron en General Alvarado, Mar Chiquita, Balcarce, Necochea, Tandil y Las Flores.
Símil escenario se dio en la sexta, donde el mileísmo se impuso en Villarino, Coronel Dorrego, Tornquinst, Bahía Blanca, Coronel de Marina Luis Rosales, Puan, Saavedra, Adolfo Alsina y Coronel Suarez. En la séptima, en tanto, los apóstoles del Presidente apenas ganaron en Azul.
Por último, la octava sección electoral, que solo contempla a La Plata, se saldó con victoria del peronismo, con Juan Ariel Archanco a la cabeza. Archanco cosechó el 43,5% de los votos, contra el 37% del libertario Francisco Adorni, hermano del vocero presidencial Manuel Adorni.
De esta manera, Fuerza Patria ganó en la mayoría de los municipios, haciendo uso de su despliegue territorial, de la mano de los intendentes. Como es habitual, las locomotoras de la elección fueron la primera sección electoral y la tercera, bastiones históricos del justicialismo.
Lejos de reducirse a una mera elección legislativa, los comicios bonaerenses fueron un plebiscito para el gobernador Axel Kicillof, gran accionista de la jornada. El mandatario ratificó su distancia del kirchnerismo, se la jugó por el desdoblamiento y colocó a Verónica Magario y Gabriel Katopodis como cabezas de la primera y la tercera sección electoral. La cosecha fue auspiciosa: ganó el oro en la antesala de las elecciones del 26 de octubre.
De esta manera, el mandatario se posiciona como uno de los líderes de un PJ que, hasta el momento, solo había triunfado en Formosa, una de las nueve pulseadas provinciales que habían tenido lugar hasta este domingo.


