El centro quiere evitar el estallido
Las tensiones en la UCR bonaerense desordenan el armado que congregó a radicales, peronistas y vecinalistas. Un intendente dejó el MDF y busca refugio.
Con las tensiones en el seno de la Unión Cívica Radical en constante crecimiento, el armado de centro Somos Buenos Aires empieza a organizarse en el conurbano e interior de cara al cierre de listas para el que falta solo una semana. Una eternidad en la política, pero poco tiempo en la vida real.
El telón de fondo sigue siendo el debate al interior de la UCR, donde hay divisiones fuertes entre el tándem que conduce el Comité Provincia compuesto por Miguel Fernández y Pablo Domenichini; y el expresidente del partido, el senador nacional Maximiliano Abad. “Competiremos, como corresponde”, avisaron desde este último sector.
El conflicto del que dio cuenta en detalle este medio, tiene en tensión a los exsocios. “El 19 se va a saber quién miente y quién dice la verdad”, lanzaron desde el entorno del senador. “Todos hablan del ‘territorio’ como categoría política. Bueno, vamos a ver quién tiene territorio y quién es biri biri”, avisaron.
Sobre la posibilidad de que los intendentes empiecen a saltar del barco de Somos, en el abadismo evalúan que antes de las elecciones del 7 de septiembre “casi ninguno” se alejará de ese armado porque “todos van a hacer delivery seccional privilegiando la boleta corta local”, pero evalúan que después de las elecciones, “con los resultados puestos, casi todos van a acompañar”.
Desde las filas de Fernández divulgaron a través de un comunicado que 26 intendentes boina blanca apoyaron las negociaciones para construir un espacio alternativo al kirchnerismo y a La Libertad Avanza.
Así como en todos los partidos, las vertientes de Somos encararon una serie de reuniones seccionales. Según confiaron los armadores, la “más ordenada” es la Segunda sección electoral. Contrario a las primeras versiones, en esta región no habrá confluencia del frente con el armado de los hermanos Manuel y Santiago Passaglia de San Nicolás, que irán a pelear por las bancas de diputados con el sello Hechos.
En este embrollo, el vecinalista Britos aprovechó también para cuestionar la postura del radicalismo de Chivilcoy, que se mostró reticente a integrar este armado político. “Me resulta extraño que el radicalismo de Chivilcoy diga que no va a estar con nosotros, cuando quedó claro al formar esta alianza, que en cada uno de los municipios que tenemos intendente, la lista la armará él, como acá, en Lincoln y otros distritos”, lanzó.
Más adelante, precisó que en los municipios donde no hay intendentes que compongan este Frente, la conformación de listas será consensuada con los dirigentes mejor posicionados en cada uno de los distritos.
Con todo, avisó que en caso de no poder alcanzar un consenso dentro de Somos Buenos Aires, competirá a nivel local con el sello Primero Chivilcoy: “Si no logramos hacer foco en las coincidencias, tenemos la opción de presentarnos con Primero Chivilcoy, que es nuestro espacio y que seguirá existiendo”.
La novedad que terminó de generar alegrías y tensiones fue el inicio de las negociaciones de Somos con el intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, tal confiaron fuentes del radicalismo a este medio. El hombre estaba hasta ayer inserto en el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof, e incluso compartió algunos encuentros en la Gobernación con sus pares de toda la provincia. La formalización de Fuerza Patria lo corrió.
Es que el jefe comunal de la Cuarta, que retomó la Intendencia a través de la boleta de Juntos por el Cambio, se había acercado al armado del gobernador pero avisando que jugaría solo si no había unidad con los otros socios. “Me sentía muy bien en el Movimiento Derecho al Futuro, con Axel, pero este es un paso que no me contiene”, dijo a La Tecla.
Así las cosas, el camino de centro empezó a los tumbos, pero esperan ordenarse para ordenar las nóminas. Todo en ebullición.
