El relato de la corrupción y la polarización política
Si no se logra construir un modelo de país que priorice el bienestar de las mayorías, el futuro seguirá marcado por la división y la falta de valores compartidos.
Mientras que una parte importante de la sociedad celebró la condena e inhabilitación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, otra se movilizó y denunció la decisión de la Corte Suprema como un acto de persecución política, de proscripción de hecho.
La histórica división entre “peronistas y antiperonistas” lleva a algunos a pensar que esta situación podría derivar en una especie de “17 de octubre de 1945”. Sin embargo, desde otra perspectiva, también podría marcar el comienzo de una escalada represiva cuyas consecuencias aún son inciertas. ¿Forma parte de un plan deliberado o es simplemente una sucesión de hechos políticos? Difícil de determinar.
En nuestra historia existen múltiples ejemplos de la “doble vara” con la que se juzgan ciertos delitos. Por ejemplo, en junio de 1955, el bombardeo a Plaza de Mayo causó más de 300 muertes y 1.200 heridos, pero algunos sectores ultraderechistas han minimizado la magnitud de tal horror y la justicia no condenó uno de los peores atentados de nuestra historia reciente.
Veintiún años después, Emilio Massera integró la Junta Militar que perpetró el golpe de Estado de 1976, iniciando un período de terrorismo de Estado con decenas de miles de desaparecidos. Por eso, cada 24 de marzo se conmemora el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Aunque sectores oficialistas intentan reivindicar estos violentos episodios de la historia como actos patrióticos (a menudo alegando los casos más destacados de los excesos de las guerrillas), en estos casos la justicia no ha sido aún doblegada.
Doble vara
Así, en cuanto al panorama judicial, Mauricio Macri afrontó varias causas, incluyendo la deuda del Correo Argentino, concesiones de peajes y licitaciones de parques eólicos sin que a nadie se le pasara por mente la figura judicial de asociación ilícita. Algunas de estas investigaciones fueron cerradas, pero otras permanecen abiertas.
En el caso de Santiago Bausili, el mismo fue investigado por negociaciones incompatibles con la función pública, debido a su vínculo con Deutsche Bank. Aunque su procesamiento fue revocado precisamente para que pudiese asumir sus funciones en el BCRA, la Cámara de Casación Penal ordenó revisar la falta de mérito. Por su parte, Luis «Toto» Caputo también enfrentó investigaciones por su rol en la gestión de deuda pública y la tenencia de activos offshore.
También se ha señalado que José Luis Espert recibió financiamiento para su campaña de 2019 por parte de Fred Machado, empresario detenido en Argentina y procesado en EE.UU. por narcotráfico y lavado de dinero, aunque no existen pruebas judiciales que vinculen directamente a Espert con actividades ilícitas.
Algo similar ocurre con la diputada Lorena Villaverde, quien ha sido mencionada en el Congreso por su supuesto vínculo con el narcotráfico, aunque las acusaciones no han sido formalmente probadas.
Desregulación
Los temores expresados respecto al propósito de que la desregulación que propone el gobierno para atraer dólares pueda abrir las puertas al lavado de dinero proveniente del crimen organizado, han sido minimizadas por el presidente Milei.
Su argumento de que de hechos criminales se ocupan otras autoridades, no se condice con su estilo generalizador cuando habla de los empleados públicos como inútiles, vagos o ñoquis. O de suspender la Obra Pública por ser a su parecer intrínsecamente corrupta. De seguir el mismo razonamiento, también en estos casos existen los procesos sumariales y procesos penales. ¿Cómo se puede vivir con esta doble vara tan evidente?
En este contexto, Patricia Bullrich se presenta como una férrea opositora al narcotráfico y al terrorismo, mientras que muchos de sus seguidores sostienen que fue el kirchnerismo quien más facilitó la expansión de esta problemática. El poder de los medios y el arte de las redes sociales puede instalar cualquier cosa, no caben dudas.
Con todo este panorama no es de extrañar que la expresión “mafia judicial” haya calado hondo en la sociedad, tanto como la costumbre de señalar a otras mafias que en tiempos de Macri achacaba a CFK.
Libertarios
Otro punto de controversia es el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, promocionada en redes sociales por Javier Milei, lo que provocó un alza abrupta en su valor y una posterior caída que perjudicó a los inversores (no sabemos cuáles).
Aunque la Oficina Anticorrupción determinó que Milei no violó la Ley de Ética Pública, el episodio ha generado serios cuestionamientos sobre la ética del mandatario. Pero también sobre el propio Poder Judicial que debería haber intervenido de inmediato en la recolección de pruebas.
A esto se suman las posturas presidenciales en delicados conflictos internacionales, donde algunos sectores lo han acusado de avalar acciones que consideran genocidios, poniendo en duda su afirmación “como defensor de la vida y la propiedad privada”.
Ni que hablar del bombardeo preventivo que pone en vilo a la humanidad. Ello en tanto la vida y la propiedad privada parecerían ser solo valores a los que tienen derecho unos seres humanos y no otros. Además, sus declaraciones despectivas hacia Argentina en discursos internacionales no parecen afectar a sus seguidores, lo que deja en evidencia una desconexión entre su visión y la percepción de quienes lo respaldan.
Es decir, argentinos que no se sienten afectados por la pérdida de control sobre nuestros recursos e identidad nacional, pero tampoco por sus insultos. ¿creerán que ello es un acto de sinceridad?
Por otro lado, el perverso endeudamiento impulsado por el gobierno de Macri (90 mil millones o más), la fuga de divisas y la actual política financiera no han sido criticados como parte de una posible asociación ilícita destinada al enriquecimiento personal de ciertos actores.
Por el contrario, estos manejos son defendidos como una estrategia económica sana cuya única evidencia sería haber disminuido por ahora el ritmo inflacionario. Hecho que no se condice con las altísimas tasas que imperan para los préstamos, ni con la volatilidad latente, ni con lo que los consumidores a veces perciben en los comercios y góndolas de los supermercados. En nuestro país al parecer no se comparan las cifras ni las magnitudes del daño.
Por favor comparen los 90 mil millones de dólares de deuda con las cifras propuestas para embargar los bienes de CFK (2 millones, 5 millones, que se yo). ¿Les horroriza lo inconmensurable? ¿No saben suma restar? Pero claro las pruebas PISA son un horror.
Entrega
El sueño de la lluvia de dólares a partir de la explotación de Vaca Muerta (anunciadas con bombos y platillos con titulares tales como: “Se espera que el sector energético atraiga inversiones por 54.000 millones de dólares en los próximos años”), oculta una realidad que es que, dado que estos proyectos se hallan bajo el RIGI, dicha lluvia de dólares en todo caso se verá ingresada en el BCRA sólo después de 2030.
De 2026 a 2029 solo representaran un ingreso del orden de los 900 millones en 2027 y tal vez unos 5000 millones en 2029. Ello augura tiempos difíciles, ajustes crecientes o disrupciones catastróficas en el mientras “ello ocurra”. Si ocurre claro está. También el RIGI abre en cierto modo las puertas para que los beneficiarios fuguen divisas en “el mientras tanto”.
En medio de todo esto, resulta llamativo que aquellos que se presentan como «gente de bien» (supuestamente harta de la corrupción política) apoyen estas tendencias, no cuestionen cómo fueron saqueados los ahorros entre 2001 y 2002, ni cómo la deuda externa privada de 1982 se trasladó a cada ciudadano en tiempos del ministro Cavallo. Como la Argentina, que alguna vez tuvo un sistema educativo ejemplar y una industria nacional robusta, ha sido progresivamente desmantelada. Como estos procesos pendulares han dañado nuestra calidad institucional y de vida.
Siendo así, creo que si no logramos construir un modelo de país que priorice el bienestar de las mayorías, el futuro seguirá marcado por la división y la falta de valores compartidos. La polarización actual reafirma relatos enfrentados, como si nuestra Patria hubiera sido parida por una madre cuyos hijos tuvieran ADN no solo distinto, sino irreconciliable. Tal vez es ahora cuando debemos más que nunca pensar seriamente cómo lograrlo. También que esta polarización no nos conduzca a un enfrentamiento en el medio del oscuro anuncio de que la Tercera Guerra Mundial ya ha comenzado, comenzará, o será inevitable.
En el informe de riesgos globales que presentó el Foro de Davos en 2024, la polarización política ocupa por cierto un lugar central y entrelazado con muchos otros que realmente asustan como mensaje encriptado.
Por Roberto Kozulj*
*Profesor titular regular de la UNRN y adscripto de la Fundación Bariloche. Economista, experto en energía y desarrollo.
