Qué hay detrás de los números de la pobreza
El gobierno festeja los datos de pobreza, aunque hay varios cuestionamientos al respecto. Al mismo tiempo, la UCA advirtió sobre un pico de "stress económico".
El Ministerio de Capital Humano informó que la tasa de pobreza en el primer trimestre del año se ubicó en el 31,7%, lo cual implica una sensible caída respecto del nivel que anotaba en el mismo período del año pasado, en el orden del 54,8%. «Esto representa una baja de 23,1 puntos porcentuales», celebró la oficina que dirige Sandra Pettovello.
Lo que omite, sin embargo, es que buena parte de esa mejora se explica justamente por el brutal salto devaluatorio e inflacionario que produjo el propio gobierno de Milei ni bien arrancó. Al mismo tiempo, la UCA advirtió sobre un «pico de stress económico» e incluso puso en dudas la magnitud de la rebaja en la tasa de pobreza.
En el caso de la indigencia, el registro del primer trimestre del año es del 7,3%, lo cual también implica una caída frente al 20,2% del mismo período del año pasado, equivalente a 12,9 puntos porcentuales.
Comparaciones
Los indicadores sociales son contundentes respecto de la dinámica en el último año, favorecidos por la desaceleración inflacionaria, cierta recuperación de haberes en los sectores medios y altos y, para los segmentos de menores ingresos, el peso asignación universal por hijo, que subió a pesar de la retórica anti-estatal de los libertarios.
Lo que omite el gobierno es que el punto alto de la comparación inicial, que le permite festejar la caída al mirar los números actuales, se explica por las propias políticas aplicadas por la actual administración.
El gobierno de Milei, apenas asumió el 10 de diciembre de 2023, aplicó una devaluación del peso que quedará en la historia por su magnitud, lo cual inmediatamente produjo un tremendo fogonazo inflacionario en aquel verano. De ahí el 54,8% del primer trimestre de 2024.
Esto no implica afirmar que la situación heredada por Milei fuera color de rosas ni mucho menos, pero tampoco dar por sentado que tal salto inicial del dólar fuera el único camino posible.
De acuerdo a los datos del Indec, la tasa de pobreza en el segundo semestre del 2023, tomando solo 20 días del gobierno de Milei, se ubicaba en el 41,7%. En tanto, el indicador de pobreza que construye la Universidad Di Tella para el período junio2023-noviembre2023, último que corresponde enteramente al gobierno de Fernández, fue de 41,1%.
Teniendo en cuenta solo estos datos, la mejora en el indicador de pobreza se reduce a la mitad respecto de lo que plantean Milei y Pettovello.
Medición
El tema no solamente pasa por la base de comparación. También existen dudas acerca de qué tan representativo es el actual IPC, que define la dinámica de la canasta básica –la cual se ubica actualmente en 1.110.624 pesos para un hogar compuesto por dos adultos y dos niños– y, por ende, de la medición de pobreza, al tiempo que también hay «sesgos de medición» que afectarían el resultado.
El especialista Daniel Schteingart sostiene que para 2024 «si hubiéramos tomado la Encuesta Nacional de Hogares de 2017-2018 y ajustado los precios relativos desde entonces, la inflación habría sido de aproximadamente 123,9%, un poco más alta que la del INDEC –del 117,8%–«.
Pero además, sostiene, habría bajado la subdeclaración de ingresos. «En las encuestas de hogares, muchas personas tienden a declarar menos ingresos de lo que realmente ganan. Por ejemplo, si alguien gana 2 millones, tal vez declara solo 1. En los últimos meses de 2024, la gente subdeclaró menos, quizá porque ahora sabe mejor cuánto gana producto de la menor inflación», analiza. Todo esto repercute en el resultado de pobreza, tanto por el lado de los precios como de ingresos.
Otros datos
Se habla bastante acerca de otros datos, laterales a los indicadores de pobreza, que matizan el discurso oficial. La semana pasada, con la publicación de los números del PBI del primer trimestre, el presidente Milei volvió a insultar a sus críticos, resaltando que el consumo privado anotó, respecto del primer trimestre de 2024, una mejora del 11,6%.
Es una mejora excepcional, pero al mismo tiempo no se la puede desligar de la base de comparación, ya que en el primer trimestre del 2024 frente al mismo período del 2023, la caída del consumo privado fue, según el mismo Indec, del 5,5% y se profundizó en el segundo trimestre hasta un 8,5%. Dicho deterioro, nuevamente, tiene que ver con el desastre económico del 2023 pero también con el combo de megadevaluación, motosierra y ajuste del tándem Javier Milei y Luis Caputo.
Pero además, hay un amplio abanico de mediciones cualitativas y cuantitativas que dan cuenta de una situación social que es muy delicada, tanto o más que al inicio de la gestión Milei.
Sin ir más lejos, este viernes el Observatorio de la Deuda Social que funciona en la Universidad Católica Argentina (UCA) dio a conocer un trabajo que muestra que los niveles de estrés económico de la sociedad superaron el 50% por primera vez desde la postpandemia.
«El sentido común del ‘no me alcanza’ muestra un visión más realista de la pobreza, por más que sea un factor subjetivo», destacó Agustín Salvia, titular del Observatorio, en el marco de la presentación del informe «Estrés económico: cambios y continuidades de la evolución histórica (2010-2024) y el período reciente (2022-2024)».
En esa línea aparece la dinámica del desempleo, que se ubicó en el primer trimestre en el 7,9%, por arriba del 7,7% del mismo período del 2024 y también más alto que el 5,7% del tercer y cuarto trimestre de 2023. A la vez, la tasa de empleo –ocupados sobre población total– es del 44,4% este año, frente al 45,8% de finales de 2023. También subió la subocupación demandante.
Asimismo, según el Indec, el índice de ventas físicas en los supermercados –proxy de la marcha del consumo popular– se ubicó en 81,6 en abril pasado, por debajo de cualquier mes del 2023.
