Salario mínimo en la lona y sin horizonte
La remuneración en términos reales se ubicó en marzo en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad y la caída de De la Rúa.
El poder adquisitivo del salario mínimo se retrajo 32 por ciento entre noviembre de 2023, cuando ganó las elecciones presidenciales Javier Milei, y abril de 2025, según un estudio conjunto de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet.
La variable mostró un nuevo retroceso de 0,8 por ciento intermensual en el cuarto mes de este año. En marzo se había contraído aun más: 2,1 por ciento. “El extenso proceso de merma del valor real del salario se inició en diciembre de 2023, cuando se contrajo 15 por ciento de la mano de la aceleración inflacionaria, seguido por una caída aun mayor, del 17 por ciento, en enero de 2024”, indica el reporte.
Esta tendencia se interrumpió momentáneamente en los meses siguientes, período durante el cual el incremento nominal acompañó la inflación, por lo que no se observaron reducciones adicionales, analiza el informe coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria, y elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), perteneciente al Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP).
Como consecuencia de estos vaivenes el salario mínimo en términos reales de marzo de 2025 se ubicó en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad.
Y más cerca en el tiempo, implicó una erosión del 62 por ciento respecto del valor máximo de la serie que data de septiembre de 2011, con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
De acuerdo a los datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la investigación revela que en febrero de 2025 (último dato disponible) 10.119 personas se convirtieron en trabajadores asalariados registrados en la seguridad social. Esto significó un leve aumento de 0,1 por ciento entre el sector privado, el sector público y las casas particulares.
«A su vez, el empleo asalariado formal total en ese mes representó una pérdida de 84.000 puestos de trabajo (-0,8 por ciento), respecto de febrero de 2024, y un detrimento de 182.000 oficios (-1,8 por ciento), sobre de noviembre de 2023», afirma el documento.
Evolución del empleo
La situación del sector asalariado formal total promedió comportamientos disímiles entre el sector público, el sector privado y el de casas particulares.
En el privado, por ejemplo, 6,26 millones de trabajadores fueron asalariados formales en empresas (excluyendo el empleo en casas particulares) para febrero de 2025.
«Se trató de un aumento de casi 14.000 puestos (+0,22 por ciento), lo que hizo volver el número al nivel de abril de 2024. De todas maneras, la comparación contra noviembre de 2023 arrojó una pérdida de aproximadamente 108.000 empleos (-2 por ciento) y la interanual, de 38.000», detalla.
El valor nominal de la remuneración promedio (sin estacionalidad) para este grupo fue de 1.569.990 pesos, mientras que la mediana rondó los 1.229.900 pesos.
El sector público, en tanto, experimentó una tendencia decreciente desde inicios de 2024. En ese mismo mes ($3,4 millones) fue 1,1 por ciento inferior al valor de febrero de 2024 y 1,7 por ciento menor al de noviembre de 2023.
