SanCor en la cuerda floja: buscan rematarle quesos en medio del concurso de acreedores
El acreedor de la compañía, el fondo inversor IIG Structured Trade Finance Fund Ltd, decidió ejecutar la garantía de 436.922 kilos de queso. La subasta está programada para el 28 de febrero.
SanCor enfrenta una nueva amenaza de remate de su mercadería en medio del proceso de concurso preventivo de acreedores. El fondo inversor IIG Structured Trade Finance Fund Ltd., el mismo que intentó subastar productos de la empresa en julio del año pasado, ahora busca rematar 268.672 kilos de queso de pasta dura y 168.250 kilos de queso semiduro. La subasta se realizará el 28 de febrero en la Ciudad de Buenos Aires, con una base de casi u$s3 millones.
Por otra parte, según fuentes del sector, de acuerdo con el artículo 24 de la Ley de Concursos y Quiebras, una vez declarado el concurso preventivo, los acreedores deben presentar sus créditos para ser verificados por el síndico designado. En este contexto, cualquier ejecución o subasta de bienes de la empresa concursada podría ser suspendida si se determina que afecta el proceso de reorganización patrimonial de SanCor. Este marco legal podría influir en la subasta programada, abriendo la posibilidad de que la cooperativa solicite medidas para proteger sus activos y garantizar la continuidad de sus operaciones.
De mal en peor
SanCor llegó a esta situación crítica debido a una combinación de factores financieros y estructurales. En los últimos años, la cooperativa acumuló deudas millonarias con proveedores, entidades bancarias y el propio Estado, lo que derivó en dificultades para adquirir materia prima y sostener su operatividad. La falta de inversión en tecnología y la pérdida de confianza por parte de los productores tamberos también fueron determinantes en su declive.
El proceso de reestructuración iniciado en 2017, que incluyó la venta y el cierre de varias plantas, junto a la reducción de personal, no fue suficiente para revertir la crisis. A esto se sumaron conflictos sindicales y problemas de gestión que terminaron de erosionar la competitividad de la cooperativa.
La empresa llegó a procesar más de 1,2 millones de litros diarios y actualmente opera en el mínimo de su capacidad con apenas 200.000 litros por día. SanCor, además, perdió su fuerte presencia en las góndolas de los supermercados, por lo que volver a su brillo de antaño parece hoy prácticamente una utopía.
Según explican en el sector, la cooperativa recurrió al concurso de acreedores porque ya no tenía más herramientas para salir a flote. El ingreso de capitales externos nunca llegó a concretarse, mientras las deudas se seguían acumulando. Incluso, muchos productores tamberos explican que hoy la empresa está prácticamente quebrada y lo que queda es simplemente la liquidación de sus activos.
Por Yanina Otero