Javier Milei avanza sobre intendentes bonaerenses del PRO para ampliar su base territorial
Armadores del Gobierno libertario intensifican esfuerzos para sumar nuevos aliados políticos, lo que incluye a jefes comunales del PRO y otros espacios. Algunos dirigentes amarillos muestran señales de acercamiento, mientras otros aguardan definiciones de Mauricio Macri.
De igual manera Diego Valenzuela (Tres de Febrero), quien reporta políticamente a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y marca una distancia del PRO desde hace tiempo, también se perfila como un aliado clave en este juego de alianzas. Hace tiempo que se manifiesta a favor de la fusión con LLA. «Nosotros, los del PRO y JxC queremos el cambio, una reforma económica que de libertades y espacio para la actividad privada, queremos un funcionamiento institucional, no queremos populismo. Como Macri fue el líder del cambio en 2015, ahora lo es Milei. Es lo que lo votó la gente», enfatizó ayer y analizó que «es lógico unir esas dos fuerzas del cambio para el 2025 y el 2027».
Otro alcalde del macrismo que mostró señales tendientes al acuerdo es Ramón Lanús (San Isidro): sumó varias fotos de gestión con los ministros de Economía, Luis Caputo; de Modernización del Estado, Federico Sturzenegger, y de Seguridad, Patricia Bullrich, que también fueron interpretadas como un acercamiento político al Gobierno.
La búsqueda de intendentes va más allá del PRO. Desde LLA mantuvieron conversaciones con dirigentes radicales y de otros espacios, como el jefe comunal de Veinticinco de Mayo, Ramiro Eguen. Este último, perteneciente al GEN, se reunió en reiteradas ocasiones con referentes libertarios, como Sebastián Pareja, principal armador del partido en la provincia. Si bien Eguen señala que su prioridad es obtener fondos para obras en su distrito, las reuniones suscitaron rumores sobre un eventual pase al espacio de Milei.
Los que dependen de lo que hagan sus jefes
En este contexto de negociaciones, el diputado Diego Santilli busca ser el candidato del consenso entre los violetas y amarillos en territorio bonaerense. De hecho, de cara a las próximas elecciones y volvió a pedir un acuerdo electoral entre ambas fuerzas “para ganarle al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires». La experiencia del 2023, donde se perdieron 15 intendencias por ir divididos, resuena con fuerza en su discurso. De la concreción de esa alianza dependerá lo que hagan los jefes comunales que le responden políticamente: Javier Martínez (Pergamino), Lisandro Matzkin (Coronel Pringles), Sebastián Abella (Campana) y Diego Reyes (Puán).
Si bien en los diversos sectores que componen el PRO admiten que es natural la fusión con LLA, también subrayan la necesidad de conservar su identidad. En ese grupo se encuentran los que responden directamente a Mauricio Macri: Pablo Petrecca (Junín), Soledad Martínez (Vicente López), Juan Ibarguren (Pinamar), Fernanda Astorino (Capitán Sarmiento) y María José Gentile (Nueve de Julio). Son los que esperarán las señales de su jefe para decidir acciones futuras.
Asimismo, los intendentes macristas Marcelo Matzkin (Zárate), Jorge Etcheverry (Lobos) y Fernando Bouvier (Arrecifes) se posicionarán de acuerdo a lo que decida el diputado y titular del PRO, Cristian Ritondo, un dirigente apreciado en las filas de Milei.
Dentro del radicalismo también hay movimiento. Dirigentes como Luis Petri y los denominados “radicales peluca” ya dieron el salto, y otros legisladores del centenario partido evalúan la posibilidad de seguir el mismo camino.
A pesar de los cuestionamientos, desde la Casa Rosada aseguran que cualquier dirigente que se incorpore deberá comprometerse por completo al proyecto libertario. Para Milei y su círculo cercano, la lealtad es una condición innegociable.
La posibilidad de sumar a intendentes y referentes de otros espacios responde a una estrategia más amplia de La Libertad Avanza para consolidar su poder territorial y preparar el terreno de cara a las próximas elecciones. En este contexto, el guiño de los intendentes hacia el oficialismo libertario no solo redefine alianzas, sino que también marca un cambio en las dinámicas de poder. Resta por ver si estos acercamientos se traducirán en nuevas incorporaciones o si quedarán como simples intentos en un tablero político en constante mutación.




