Textiles y calzado: se extiende la desocupación en provincias del norte y del sur
Hubo despidos recientes en Santiago del Estero, Tucumán, La Rioja y hay señales de recesión en Tierra del Fuego.
Señales en La Rioja
La Rioja tiene desde hace 20 años un parque industrial que cuenta con alrededor de 35 firmas, mayoritariamente de las industrias textil y de calzado, en las que trabajan cerca de 3.000 empleados. En 2023, la empresa internacional PUMA, que tiene en ese predio la única fábrica que está afuera de su lugar de origen, en Alemania, amplió su mano de obra a 1.000.
Por información a la que accedió Ámbito, en una empresa textil del parque y tras negociaciones por fuera de la Secretaría de Trabajo local, se activará un sistema de suspensión para 200 empleados de la empresa Apaclad, que consistirá en que una mitad prestará servicios durante una quincena y el otro 50% en la siguiente. El empleado percibirá el 75% de su sueldo, más una cifra no remunerativa. Alpacladd fue inaugurada por el expresidente Alberto Fernández durante una visita en 2022 y arrancó con 300 trabajadores.
El rubro de la gastronomía también se vio afectado y fue confirmado a este medio desde el gremio del sector. En el Hotel Naindo, el más importante de la capital riojana, cinco trabajadores fueron despedidos, cuatro en el hotel del Automóvil Club Argentino, en la localidad de Chepes, y cerró el conocido local T-Club, por lo que 16 personas se quedaron sin trabajo.
Preocupación en la provincia más austral
En Tierra del Fuego, la empresa Australtex envió un correo electrónico a sus empleados para comunicarles que desde hace un año y medio se retrajeron las operaciones pero «durante enero estas condiciones llegaron a un límite histórico, donde las ventas están prácticamente en cero y no existe espacio en los depósitos para seguir produciendo para el stock». «En ese marco, estamos lanzando medidas urgentes e indispensables para la sustentabilidad de la empresa y los puestos de trabajo, consistente en suspensiones concertadas en cada una de las unidades productivas más afectadas», cerró el mensaje que lleva la firma del área de Recursos Humanos. En ese contexto, hace dos semanas la empresa desvinculó a 15 empleados y negocia suspensiones, se indicó.
En diálogo con Ámbito, un miembro del equipo de colaboradores cercanos del gobernador peronista Gustavo Melella, explicó -«sin ánimo de justificar a la empresa»- que esas desafectaciones en la actividad textil son comunes a esta altura del año porque ya se llegó a un pico de producción. En unos meses, estas mismas personas son incorporadas de nuevo. «Por ahora, se monitorea la situación, se está en contacto con las empresas y se verá qué sucederá», agregó.
Distinto es el caso de la industria electrónica, explicó, en donde -tras encuentros con sus responsables- se les comunicó que en las proyecciones para el mediano y largo plazo ya se incluyó un casi seguro escenario recesivo. «Estas firmas trabajan mirando el futuro y las primeras señales ya muestran que bajaron las ventas de teléfonos, televisores y computadoras, entre otros electrodomésticos», detalló. «Por ahora este sector está cumpliendo con los contratos del año pasado y por esto todavía no afectó a sus trabajadores, pero si la tendencia actual no se revierte, seguro en cuatro meses podrían producirse los primeros», indicó.