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Efecto COVID-19 en las empresas bahienses

Una encuesta de coyuntura especial local y regional llevada a cabo por el CREEBBA, durante el bimestre marzo-abril, revela que del total de los consultados, el 15% no posee empleados, en tanto que la mayoría restante, a pesar del freno sufrido en sus actividades, mantuvo a su fuerza laboral. El sector que mantuvo la tendencia recesiva de 2019 fueron las inmobiliarias

Efecto COVID-19 en las empresas bahienses

El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA)  llevó a cabo una encuesta de coyuntura especial local y regional con el fin de conocer la situación de las empresas (comercio, servicios, industria e inmobiliarias), a partir del impacto generado por la aparición de la pandemia de Covid-19.

El estudio sostiene que “los diferentes sectores de la actividad económica (comercio, industria y servicios) ya presentaban fuertes signos recesivos que se vieron profundizados por el establecimiento del aislamiento social obligatorio impuesto a partir del 20 de marzo por el gobierno nacional”.

En ese marco, “la mayoría de los sectores debieron cerrar sus puertas (con excepción de aquellos considerados esenciales) generando que la situación general empeore”.

El infome putualiza que el 14% de los sectores consultados “se mantuvo totalmente operativo por pertenecer a los rubros que disponían de permisos de continuar funcionando normalmente, el 68% se mantuvo parcialmente operativo (con importante carga de trabajo remoto)” y “el 18% no realizó ningún tipo de actividad”.

De esta forma se desprende que “la situación general de estas empresas, en comparación al bimestre anterior, mayoritariamente fue regular y en términos interanuales peor, demostrando que a pesar de poder seguir operando los márgenes de ganancias cayeron”.

En cuanto a las remuneraciones de su personal, el documento señala que la mayoría realizó el pago íntegro de salarios, “aunque el porcentaje cayó de un mes al otro 29 puntos porcentuales (pasó del 88 % al 59 %)”. Mientras que la imposibilidad de pago fueron “muy bajos en ambos meses (1 % y 4 %), a pesar de que en abril aumentó brevemente esta proporción”.

En tal sentido, el estudio consigna que “del total de los consultados, el 15% no posee empleados. Del 85% restante, a pesar del freno sufrido en sus actividades, un alto porcentaje (80%) mantuvo a su fuerza laboral. Dentro de este porcentaje resulta interesante aclarar que el 57% de los consultados decidió pagar de manera completa los salarios, hecho que puede ser resultado de que muchas pertenecen a aquellas que mantuvieron sus puertas abiertas o en algunos casos recibieron ayuda por parte del Estado a través de reducciones o prórroga de aportes patronales, asignaciones complementarias y participando del Programa de Recuperación Productiva (REPRO)”.

En relación al pago de alquileres de locales comerciales, el relevamiento indica que del total de los encuestados, “más de la mitad (54%) es propietario del espacio donde funcionan. Del porcentaje restante (46%), en marzo y abril la mayoría pudo abonar los alquileres en su totalidad, aunque se observa una caída puesto que pasó del 63% en marzo al 45% en abril el cumplimiento de desembolso completo. La morosidad en el pago alcanzó el 10% en marzo para luego crecer al 18% en abril”.

El Centro de Estudios Económicos concluye a modo de síntesis y análisis coyuntural:

“La situación delicada de las empresas en todo el país, como consecuencia de la cuarentena obligatoria, generó que desde el Estado se establezcan diferentes medidas para asistir a las compañías, principalmente en lo que refiere a materia laboral. De las empresas que solicitaron alguna ayuda de este tipo, el 45 % recibieron una asignación compensatoria y el 40% una reducción o prórroga de aportes patronales. Solo el 7 % ingresó al REPRO y el 9 % pidió algún otro tipo de asistencia. Cabe aclarar que el 45 % del total de consultados no pidió ningún tipo de ayuda de tipo laboral.

Dada la complicada situación financiera de gran parte de las empresas, se ofrecieron diferentes líneas de crédito para afrontar las dificultades económicas. De las empresas que sí requirieron asistencia (cerca del 60 %), el 65 % pudo acceder a los préstamos. Sin embargo, en muchos casos existieron dificultades con la solicitud ya sea porque la empresa no cumplía con los requisitos o no pudieron contactarse con la entidad bancaria, sumando un 35%.

El aislamiento social obligatorio provocó que muchas entidades tuvieran que adaptarse a la nueva realidad, donde la venta en locales físicos debió ser reemplazada por la comercialización online. Un 40 % ya poseía una plataforma de venta a través de internet y 9% de las empresas desarrolló su e-commerce a partir de la cuarentena, aunque esto no alcanzó para sostener el nivel de ventas: en su mayoría, los consultados afirmaron que el mismo fue mucho peor en comparación al bimestre anterior. La mitad de las empresas afirmaron que no realiza venta de manera electrónica, generando en estos casos una marcada caída en el nivel de comercialización.

En pocas palabras, la pandemia de COVID-19 acentuó la recesión en todos los rubros, aun en aquellos que pudieron mantener su nivel de actividad. Es importante resaltar el esfuerzo de las empresas tanto para sostener los niveles de empleo y abonar la totalidad de los salarios, en muchos casos apoyados en la ayuda estatal. Asimismo, el pago de alquileres se sostuvo y la morosidad fue baja. Además, a pesar de la reconversión del comercio hacia el e-commerce, el nivel de ventas no pudo mantenerse y declinó profundamente a lo largo del bimestre marzo-abril.”

Situación Sector Inmobiliario

Un rubro destacado del análisis contempla a las inmobiliarias que ya registraban “dificultades en el año 2019, con una recesión marcada por la devaluación y las dificultades para acceder a créditos hipotecarios, imposibilitando la compraventa de inmuebles. De esta manera la tendencia durante los meses analizados fue desalentadora, con pocas perspectivas de mejorar aun luego de la finalización de la cuarentena”

“Dado que la actividad inmobiliaria no era considerada como esencial -recuerda el informe-, en ningún caso se observó actividad de manera normal. El 56% mantuvo una operación parcial y 44% paralizó sus funciones. En relación a los salarios, en marzo el 78% lo abonó por completo, mientras que al mes siguiente ese porcentaje alcanzó el 56%. En abril, el 11% de los encuestados manifestó que no pudo afrontar el pago de salarios”.

Fuente: Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA)

Foto: archivo sintinta.com.ar

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