El oficialismo no logra descongelar sus proyectos de ley
Los libertarios del Senado, por ejemplo, tuvieron que introducir 13 modificaciones al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y todavía no tienen certeza de que se pueda debatir. Las lista de pendientes.
A falta de gestión para mostrar, el gobierno intenta mostrar un relanzamiento en el impulso de iniciativas parlamentarias, pero fracasa. Hace meses que diversos proyectos que presentó el Ejecutivo, especialmente en el Senado duermen en las comisiones sin lograr acuerdos. Precisamente, el próximo jueves sesionarán los senadores con un tema que da cuenta de lo difícil que le es a La Liberta Avanza lograr consensos en el Congreso. El texto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que llegará al recinto tuvo, por pedido de los aliados, exactamente 13 nuevas versiones después de ser dictaminado, y esta es la tercera vez que el proyecto del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, intentará buscar la media sanción. Algo similar ocurre con el proyecto de Salud Mental. Se trabaja en los cambios hace meses y podría llegar al hemiciclo de la Cámara alta luego del receso invernal, pero todavía no se dictaminó. Zonas Frías es otro ejemplo. El gobierno destaca su prioridad, pero los números para la votación no le dan. Y la lista de proyectos congelados sigue.
El proyecto que parece finalmente llegar al recinto es el de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La última versión del texto concentra cambios principalmente en el régimen de expropiaciones y desalojos, compra de tierras rurales por parte de extranjeros y propone modificaciones fuertes a la Ley de Manejo del Fuego. Por ejemplo, flexibiliza la prohibición que hoy existe sobre el cambio en el uso de esos terrenos que sufrieron incendios.
Pero la parálisis es aún más evidente con otras iniciativas. El debate del denominado Súper RIGI, ese régimen de incentivos para grandes inversiones que el Gobierno considera una pieza central para atraer capitales, no comenzó en la Cámara alta. La celeridad con la que se trató en la Cámara de Diputados, donde logró la media sanción, no tuvo un correlato en el Senado.
La modificación a Ley Nacional de Salud Mental (Nº 26.657) todavía no pudo llegar a un dictamen de consenso. Y si bien hace unas semanas desde el entorno de Patricia Bullrich lo veían como uno de los proyectos con más impulso algo parece haberse desinflado. “Todavía falta el dictamen. Venimos trabajando en eso”, dicen sin el ímpetu que mostraban hace unos meses.
La propuesta de modificar la Ley de Salud Mental busca agilizar las internaciones, priorizar el rol psiquiátrico, y habilitar la creación de nuevos hospitales monovalentes o manicomios. Pero, no logra acuerdos a pesar de la cantidad de cambios que habilitó el oficialismo. Una de las modificaciones pedidas gira en torno a la redacción del artículo 6 del texto que da mayor relevancia a los médicos psiquiatras dentro de los equipos interdisciplinarios. Lo cierto es que hay provincias que tienen poca cantidad de psiquiatras. Problemática que se planteó durante el debate en el plenario de comisiones.
Avanzar con las modificaciones al régimen de Zonas Frías, en medio de una ola polar, presenta un panorama complejo. Si bien Milei desde el acto por el 9 de julio en Tucumán defendió la norma como parte de un nuevo paquete de reformas estructurales orientadas a eliminar el gasto público y los “subsidios indiscriminados”, el proyecto que pretende la reducción del régimen de subsidios al gas, es un punto sensible para Córdoba, las provincias patagónicas y localidades del interior bonaerense. Las negociaciones, las siguen exclusivamente la jefa de la bancada violeta, Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. En el último encuentro en la Cámara alta con aliados, quedó claro que los acuerdos están verdes aún.
También permanecen sin tratamiento los proyectos para derogar la ley de Etiquetado Frontal de Alimentos y las iniciativas de prevención de la ludopatía digital, tema que preocupa por el crecimiento de las apuestas en línea, especialmente entre los jóvenes.
Otro proyecto que merece un capitulo aparte es la Reforma Política. La iniciativa con la que se ilusiona Karina Milei, ya no se está discutiendo puertas adentro del Senado. Las negociaciones las lleva adelante la Casa de Rosada. Para avanzar, será necesario, además de ordenar a la propia tropa con diversas reuniones cómo las que se vienen dando en Casa de Gobierno, convencer a los aliados que están dubitativos y para eso los gobernadores son clave. Por ahora, varios de ellos no están convencidos con la suspensión o eliminación de las PASO y tampoco estarían de acuerdo con la idea de Karina y “Lule” Menem de retomar algo similar a unas colectoras.
Mientras tanto, la Cámara de Diputados sigue a la espera de que el Senado pueda avanzar con algún proyecto. Desde el ejecutivo continúan con su estrategia de anuncios grandilocuentes de iniciativas que todavía no están listas para ser enviadas al Congreso. El proyecto de inocencia fiscal tan anunciado, todavía no ingresó. La propuesta de reforma la Carta Orgánica del Banco Central, tuvo su “masterclass” con un Javier Milei dando precisiones con una pizarra frente a legisladores propios, pero el texto definitivo todavía no está. El oficialismo trabaja aún en el anteproyecto. Mucho ruido, pocas nueces en las vísperas del receso invernal.
Por Eva Moreira
