La disputa por la sucesión de Kicillof apura el debate de las PASO
La danza de candidatos lanzados y potenciales indica que el peronismo deberá dirimir su destino en internas. Los nombres.
Aunque falta más de un año para la contienda electoral, la carrera por el sillón que dejará libre Axel Kicillof ya está en marcha. Cada vez son más los dirigentes del peronismo que se mueven como candidatos a gobernador. Intendentes, ministros, legisladores y referentes de los distintos sectores de Fuerza Patria despliegan recorridas, lanzan espacios propios, inauguran locales partidarios aun cuando persisten incógnitas centrales para la disputa: si habrá o no PASO, si la Provincia volverá a desdoblar sus elecciones de las nacionales, como ocurrió en 2025, o si se cambiará la ley que limita las reelecciones indefinidas.
El listado de los que buscan ponerse el traje de candidato o candidata es amplio. Algunos ya blanquearon su intención, mientras que otros comenzaron a caminar la provincia en ese rol pero repiten, en línea con lo que el gobernador Axel Kicillof pregona, que el 2026 no es año de candidaturas sino de construcción política.
Entre los que ya se lanzaron está el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi. Inauguró una unidad básica con la consigna electoral a la vista: «Axel Presidente, Ferraresi gobernador». Es uno de los fundadores del Movimiento Derecho al Futuro y uno de los que más empujó la postulación presidencial de Kicillof. Sumó puntos con la organización del multitudinario velorio de Carlos «El Indio» Solari que digitó a la distancia -está de licencia- junto a la Provincia y al líder de la Cámpora, el diputado nacional Máximo Kirchner.
El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, también ya está en campaña. De la mano de la gestión, el hombre de San Martín no sólo recorre los distritos sino que también es el que motoriza y canaliza distintas acciones contra el gobierno de Javier Milei como la marcha al ministerio de Economía para pedir que bajen el precio de la nafta, que reactiven la obra pública o la movilización contra el cierre de pymes, como la que encabezó en mayo.
El intendente de La Plata, Julio Alak, prefiere no hablar de candidaturas pero comenzó a caminar la provincia bajo el paraguas del PJ bonaerense. Con la excusa de los cursos de formación política, que le encomendó Axel Kicillof, inició una gira que se intensificará después del Mundial por municipios de las ocho secciones electorales. Arrancó el miércoles por Berisso, el kilómetro cero del peronismo. A esto se suman los gestos de apertura hacia experonistas y la incorporación a su gabinete de figuras opositoras como el exdiputado del PRO Daniel Lipovetzky.
La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, lanzó Reconquista, su espacio político propio. Y desde esa plataforma ya comenzó a recorrer los distritos del Conurbano y del interior. Ya dijo públicamente que quiere ser candidata a gobernadora en 2027. Las pintadas y panfletos con la leyenda «Se viene Mariel» anticiparon esa decisión tomada por la dirigente del Movimiento Evita y consejera del PJ bonaerense.
Entre los que se muestran activos también están los jefes comunales de Lomas de Zamora, Federico Otermín, y su par de Pilar, Federico Achaval, como exponentes de un grupo que intenta mantener una posición intermedia entre el axelismo y el cristinismo. Suman recorridas y fotos políticas.
Por La Cámpora, la diputada provincial Mayra Mendoza aparece como la apuesta más fuerte aunque ella repite que no hay posibilidad de pensar en candidaturas si la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner no es liberada. En el massismo, por su parte, el nombre que propone el exministro Sergio Massa es el del intendente de San Fernando, Juan Andreotti.
Los debates pendientes
La lista es larga y sigue. Todos los caminos conducen a la necesidad de dirimir las postulaciones en elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). De hecho, ya son varios los intendentes peronistas que vienen planteando que es necesario que el gobernador Axel Kicillof empiece a definir la estrategia electoral para el año que viene. Esto implica no sólo definir si se sostendrán las internas o no -un tema que debe pasar por la Legislatura-, sino también si se desdoblarán las elecciones provinciales de las nacionales como ocurrió en 2025. En este caso sí se trata de una facultad exclusiva del mandatario.
No es sólo un pedido de la política, sino también de la Justicia. Tras las elecciones de octubre, el juez federal con competencia electoral en la provincia, Alejo Ramos Padilla, le pidió a la dirigencia que discuta este año -no electoral- temas claves como la Boleta Única Papel (BUP) y la vigencia de las PASO. Y el mes pasado, la Junta Electoral le envió a Kicillof un anteproyecto de ley para ampliar los plazos electorales para presentación de alianzas y candidatos para los comicios 2027. El objetivo es que los cambios que se hicieron el año pasado queden ya fijados en la normativa, ante la posibilidad de que el gobernador desenganche la elección bonaerense de la nacional. En Gobernación recibieron con buenos ojos la iniciativa, pero saben que la pelota está del lado de la Legislatura donde la interna del peronismo entre el MDF, La Cámpora y el massismo sigue sumando capítulos.
Sobre las PASO, Kicillof repite que hay que esperar a ver cómo se define la discusión nacional. Si bien Javier Milei envió un proyecto para eliminarlas al Congreso Nacional por ahora no cuenta con los votos para aprobarlo. La provincia de Buenos Aires cuenta con su propia ley de primarias, que establece que deberán realizarse el mismo día que las internas nacionales. El año pasado, como se suspendieron a nivel nacional, la Legislatura también las dejó sin efecto de forma excepcional.
El desdoblamiento es otro debate que anticipa polémica, como el año pasado. Mientras los jefes comunales consideran que fue un acierto porque lograron blindar sus concejos deliberantes gracias al triunfo de septiembre, el cristinismo insiste en que fue un error de Kicillof que condujo a la derrota de Fuerza Patria en octubre. Cerca de Kicillof evitaron adelantar la posición del mandatario teniendo en cuenta que en 2027 se jugará su candidatura presidencial: sólo se limitaron a decir que «es muy pronto» para tomar definiciones electorales.
El cambio de la boleta tradicional a la BUP es impulsado por La Libertad Avanza en el parlamento provincial, pero lo cierto es que no cuentan con los votos para avanzar en esa reforma. Del otro lado, el axelismo tampoco encuentra las manos -ni del camporismo ni del massismo- para cambiar la ley que hoy fija el límite de dos mandatos para intendentes y legisladores bonaerenses.
Por: Jorgelina Naveiro
