El círculo vicioso del ajuste

La recaudación acumula nueve meses consecutivos de caída, lo cual obliga al gobierno a incrementar el ajuste.

La nueva caída de la recaudación del Estado nacional correspondiente a abril, del orden del 3,7% en términos reales, la novena consecutiva, redobla la presión del ajuste fiscal, profundizando el riesgo de que la economía ingrese en una espiral contractiva. En el primer cuatrimestre, la merma en términos reales de la recaudación asciende casi al 7%.

No se trata de una dinámica desconocida: en los últimos años de la Convertibilidad, el gobierno de Fernando De la Rúa, encorsetado por la política monetaria y ante las dificultades cada vez más claras para seguir apelando a la deuda y la imposibilidad de continuar con las privatizaciones, repetía anuncios de recortes fiscales que nunca alcanzaban.

Cabe recordar la estadía de apenas dos semanas de Ricardo López Murphy al frente del Ministerio de Economía. Sus anuncios de más ajuste para las universidades lo eyectaron antes de que se terminara de acomodar en la silla del quinto piso.

El gobierno insiste con la idea de que la reducción del gasto público “libera” recursos para que el sector privado pueda invertir y crecer. El problema es que no se verifica en la realidad, exceptuando los sectores de energía y minería, atraídos por la disponibilidad de recursos y un marco normativo sumamente favorable.

“Procíclico”

Para el economista Federico Pastrana, director de la consultora C-P, “la caída de la recaudación en abril es un mal dato para el gobierno, básicamente porque implica necesariamente un nuevo ajuste de gasto público, en el marco de un gobierno que ya hizo un ajuste del gasto muy grande, sobre todo en el primer año, en 2024″.

“Esto hace que la política fiscal tenga un comportamiento procíclico: en lugar de que permita aliviar la crisis en varios sectores de la industria y el comercio, el ajuste fiscal lo que hace es profundizarla. Por ejemplo, en la política social hay una reestructuración de lo que era el Potenciar Trabajo, ahora Volver al Trabajo, en donde se pasa del pago directo de 78 mil pesos a cada beneficiario a la entrega de vouchers educativos. Por otro lado, se abre una pregunta grande sobre los subsidios económicos, más presionados en el actual contexto internacional de precios altos de la energía”, agrega Pastrana.

“Círculo Vicioso”

“Efectivamente, se está dando un círculo vicioso entre ajuste, caída del nivel de actividad, caída de la recaudación y necesidad de más ajuste para mantener el equilibrio presupuestario. Los datos de ayer vuelven a confirmar este proceso, si bien en una menor magnitud que en los meses anteriores. Pero la verdad es que los datos son bastante elocuentes, con caídas en términos reales del 3,3% en IVA y 2,5% en ganancias”, explica Guido Zack, director de Economía de Fundar.

“Ya se habló mucho el año pasado de los intereses de las LECAP, los intereses capitalizables que se esconden bajo la alfombra. El mes pasado se habló mucho de la deuda flotante, de cómo había aumentado en marzo de 2 billones a 4 billones de pesos. Sin ese aumento de deuda flotante, el superávit primario se hubiera reducido mucho”, agrega.

El economista del think tank Fundar agrega que “Nación nunca cumple con el 34% de ingresos totales mínimos que debería transferirle a las provincias de coparticipación. En anteriores gobiernos tampoco se cumplía pero con obra pública de algún modo se saldaban las cuentas. Hoy ese argumento se cae. Entonces uno también podría decir que en parte el equilibrio presupuestario del Gobierno Nacional se da gracias a que no le está transfiriendo lo que correspondería, y que en algún punto le está tirando la responsabilidad del ajuste a las provincias. Bueno, efectivamente lo que sucede es eso, es que el ajuste genera un menor nivel de actividad y ese menor nivel de actividad genera un impacto en la recaudación que requiere un nuevo ajuste».

“El ajuste en 2024 no fue tan recesivo, básicamente porque la principal restricción al crecimiento en la economía de 2023 era el faltante de dólares. Por más que uno le diera impulso a la demanda vía gasto, la economía no iba a crecer más porque le faltaban dólares y por lo tanto todo impulso a la demanda se traducía en inflación más que en otra cosa. Ahora, con una situación más holgada en términos de dólares, el ajuste del gasto sí tiene más efectos sobre la inactividad. O dicho de otra manera, si el gasto aumentara, podría no trasladarse tanto a precios, sino principalmente a actividad», concluye.

Por Javier Lewkowicz
Fuente
Pagina12

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