“Nos estamos muriendo”: la industria yerbatera agoniza bajo el modelo Milei
Ángel “Cacho” Ozeñuk, productor yerbatero de la provincia de Misiones, explicó por Radio 750 que es tan malo el pago que reciben por la hoja verde que no les rinde ni siquiera ir hasta las plantaciones.
“Estamos prácticamente en una agonía total”. Ángel “Cacho” Ozeñuk, productor yerbatero de la provincia de Misiones, describe así la crisis que atraviesa el sector yerbatero en Argentina.
Entrevistado por Radio 750, Ozeñuk advirtió que no se trata de una denuncia más sobre el estado del sector, sino un pedido crítico para que el Gobierno evalúe un cambio en el rumbo de la economía.
“Creo que no hay ninguna posibilidad de que esto se reactive. Y vamos a ir a un paro a partir de marzo. Parece mentira, pero hoy estamos peor que en el 2001”, se lamentó el productor.
Esto, dijo, va a generar un “desabastecimiento de hoja verde”. Sin embargo, afirmó: “Pero no podemos creer cómo se está agonizando. Porque es una situación crítica, donde nos soltaron la mano desde el Gobierno nacional”.
Sin vueltas, Ozeñuk sentenció: “Ahora ven que nos estamos muriendo y no son capaces de traer un oxígeno para que esta economía madre de la provincia de Misiones sea una alternativa para los misioneros”.
Esta situación es así porque el productor está cobrando prácticamente nada por el kilo de hoja verde vendida al secadero. Así lo explicó Ozeñuk, que dijo que es tan bajo el precio que incluso bajó nominalmente en comparación con el 2024.
“A mediados de abril del 2024 estábamos recibiendo el precio de hoja verde 245 pesos de contado. Hoy en la actualidad, a pesar de toda la inflación que nos clavaron, percibimos 70 pesos en la planta y con cheques a 120 días”, dijo.
Y añadió: “Hemos perdido 170 pesos por cada kilo de hoja verde que producimos. Hoy, para que sepan por qué es nuestro reclamo, es porque directamente si se va al campo a trabajar, tiene que poner plata del bolsillo para ir y venir”.
“No cierran los números por ningún lado. No entienden esto. Ahora pusieron al presidente del INYM, un chico que puede tener buena disposición, pero no tiene autoridad. Es un sueldo más que pagan los consumidores. Pero para ayudar al productor no hay nada de nada”, cerró.
