Javier Milei absorbe el PRO a Mauricio Macri y La Libertad Avanza ya no depende de su aliado
El Presidente se quedó con los candidatos del PRO y borró al partido amarillo de la marca electoral. Vacío político y fin de una era.
Javier Milei absorbe al PRO
Milei no sólo absorbió, primero en el Gabinete y luego como candidatos de La Libertad Avanza, a Bullrich y Luis Petri, integrantes de la última formula presidencial de Juntos por el Cambio auspiciada por Macri. También se quedó con el apoyo del PRO residual en la Cámara de Diputados, un bloque a cargo de Cristian Ritondo, ya más alineado a Milei al igual que Santilli y Guillermo Montenegro, todos candidatos formales de La Libertad Avanza.
El vacío de Mauricio Macri
Con una interna a cielo abierto en Diputados, donde María Eugenia Vidal y Silvia Lospennato se declararon en rebeldía y hasta se manifestaron en contra del acuerdo electoral con La Libertad Avanza, Milei fagocita a los principales dirigentes del PRO y los asimila a su gobierno. En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio salió empedrado a partir de su acuerdo con la Casa Rosada alejado del partido amarillo. En la provincia de Buenos Aires, Diego Santilli se convirtió en el protagonista de una proeza electoral que lo posiciona para la pelea por la gobernación en 2027. Todos dirigentes que, con terminal directa en Milei, ya no dependen de Macri para jugar a favor del Gobierno.
El PRO perderá representación parlamentaria a partir del 10 de diciembre, a lo que suma la errática estrategia de Macri como presidente del partido: de haber entregado desde el color de la boleta hasta la marca electoral y las candidaturas a La Libertad Avanza en estas elecciones. En Río Negro, por ejemplo, el macrismo se presentó en soledad, con la boleta encabezada por Juan Martín, quien salió en el sexto lugar, con el 2.74% de los votos. En Córdoba, la boleta PRO que encabezó Oscar Agost Carreño, enfrentado con la conducción nacional del partido amarillo, quedó décima, con 0.59% de los votos. Y en Santa Cruz, Leonardo Roquel cosechó sólo el 7.74% de los votos. Una crisis terminal que pone al PRO al borde de la extinción y a Macri al borde de la jubilación política.
Por Ezequiel Rudman


