Deuda: en lo que resta de 2025, el Tesoro debe renovar al menos el 74% de sus vencimientos para no emitir pesos
El Tesoro cuenta con $12 billones en el BCRA, mientras que la deuda remanente hasta diciembre es de $45,6 billones. En el mercado avizoran que las tasas seguirán altas por un tiempo más.
Asimismo, vale recordar que, previamente, el BCRA había dispuesto un nuevo incremento de 3,5 puntos porcentuales en los requerimientos de encajes para todos los tipos de depósitos de los bancos, a la par de una reducción para los encajes en efectivo de los depósitos a la vista. Este adicional podía ser integrado con los títulos ofrecidos por el Gobierno, una medida que tuvo un evidente impacto en la licitación.
En el mercado advierten que las tasas y los encajes se mantendrán en niveles récord
Hacia adelante, desde LCG remarcaron que los depósitos del Tesoro en la autoridad monetaria pueden incrementarse en los próximos meses, ya sea por financiamientos netos positivos en las licitaciones como por el superávit fiscal. Por lo tanto, se podrían reducir las necesidades de «rolleo».
Aun así, la consultora sostuvo que, frente a las «exigencias vigentes, la demanda de dólares en la previa a las elecciones y el manejo errático de liquidez de los bancos a partir de cambios normativos y de política frecuentes, las tasas se mantendrán elevadas por un tiempo«. En paralelo, no descartan que el Gobierno busque compartir con los bancos el costo de la esterilización de pesos, volviendo a subir los encajes en efectivo, aunque «si la suba de encajes se permite integrarla con títulos públicos, eso permitiría al Tesoro generar incentivos para colocar deuda a tasas menores».
Al respecto, Juan José Vásquez, especialista en finanzas del Grupo Cohen, señaló a este medio que «si no hay ´rollover´ completo pueden llegar a subir los encajes, pero ya están en niveles máximos de los últimos 25 años con lo cual me cuesta verlo».
Según un informe de PPI, a partir de septiembre los encajes de los depósitos a la vista escalarán hasta el 52,3% en promedio (contemplando tanto remunerados como «cash»), un récord desde enero de 1993 (71%).
Este escenario, de tasas altas y encajes en niveles récord, casi con seguridad se mantendrá hasta las elecciones legislativas de octubre. Esto incluso lo dejó entrever Caputo, al sostener que la actual volatilidad financiera responde a los temores del mercado por los intentos del oficialismo de «romper con el equilibrio fiscal», pero que la situación «va a ser transitoria, porque las elecciones serán muy favorables para La Libertad Avanza».
El cambio de panorama será clave para la actividad económica, que en julio sufrió su tercera caída consecutiva y corre serio riesgo de entrar en una nueva recesión. Este nivel de tasas ya está impactando sobre la morosidad de las familias, y es factible que pronto también genere problemas en la cadena de pagos de las empresas.
Por Santiago Reina
