«Que me lleven presa, no les tengo miedo»

Tras la negativa a presentarse, el magistrado envió a efectivos de la Policía Federal a la sede de Madres de Plaza de Mayo a allanar el lugar con la orden de captura contra la dirigente. A partir de esta orden se produjo esta tarde un confuso episodio, cuando una delegación policial intentó allanar esta tarde la sede de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, en busca de Bonafini, para trasladarla a sede judicial, donde, según trascendió, el magistrado evaluaría si le toma declaración de inmediato o la deja detenida hasta mañana para luego tomarle esa declaración.

En momentos en que el funcionario policial negociaba el ingreso con un abogado de la organización, Hebe de Bonafini y otras madres partieron en una camioneta hacia la Plaza para cumplir con su habitual ronda de los jueves en torno a la pirámide, lo que generó forcejeos con los simpatizantes de la entidad defensora de los derechos humanos que estaban en el lugar.

Bonafini y el resto de las Madres llegaron a Plaza de Mayo en un marco de tensión, con una cantidad creciente de simpatizantes, donde se espera que hable. «La Justicia me quiso detener y me escapé por la vereda. Hicimos una manganeta y salimos por la vereda», dijo brevemente.

«Si nos quieren llevar presas que nos lleven, no les tenemos miedo a estos hijos de puta», disparó Bonafini, quien además leyó la carta que le envió al juez Martínez de Giorgi. «Vamos a enfrentar a esta justicia corrupta que quiere meter presa a Cristina (de Kirchner)», remató.

En declaraciones exclusivas al canal C5N, Bonafini bramó: «Odiaron a nuestros hijos y nos odian a nosotros. Nos quieren hacer desaparecer. Les va a costar, pero aunque nos maten vamos a seguir estando. Nos quieren hacer pagar las culpas de otros. Hace 40 años que ponemos el cuerpo, que nos cagan a palos, que nos llevan presas». 

«Estamos tratando de frenar este horror de la Justicia que hace lo que quiere y que ya condenó a las Madres», amplió y recalcó que «el Gobierno está persiguiendo al pueblo, no a las Madres. Aunque nos maten vamos a seguir estando», cerró.

En esa carta a Martínez de Giorgi, Bonafini consideró que padece «agresiones» por parte de la Justicia. «Desde el año 1977, más precisamente el día 8 de Febrero de ese año, vengo padeciendo las agresiones de la mal llamada justicia, implementada por jueces de la Nación. En ese momento empezó mi calvario, hice 168 presentaciones por mi hijo Jorge, luego en conjunto reclamé por mi otro hijo Raúl, que fue desaparecido en diciembre del mismo año, en una constante peregrinación por los juzgados, siempre padecí las mismas injusticias, las mismas agresiones. Luego en mayo de 1978, desapareció también mi nuera María Elena, nada cambió», sostuvo.

En la nota, señaló que «siempre» sufrió «la misma ignominia, la misma indiferencia» por parte de la Justicia. «Y llegó el caso Schoklender, allí las madres con gran esfuerzo aportamos voluntariamente 60 cajas con pruebas, junto con 40 backup, y otros elementos más, primero a Oyarbide y después a usted. que ni siquiera leyeron algo de lo aportado», señaló.

Aclaró además: «Asistimos cuantas veces nos llamaron a declarar, hicimos pericias de las firmas que constataron que no eran mías, siempre a disposición por la verdad, incluso hace unos meses asistí voluntariamente a su despacho para informarme ante la indigna marcha de la causa».

La primera fecha de citación fue el 7 de julio pasado en los tribunales de Retiro, a la que Bonafini no concurrió ni tampoco designó abogados que la representen.

En uno de sus habituales discursos de los jueves en la Plaza de Mayo, la titular de Madres había anticipado que no iba a declarar por «no creer en esta justicia».

La titular de Madres de Plaza de Mayo dijo en declaraciones a Radio del Plata que la citación es «una burla». Y apuntó contra el Poder Judicial al que tildó de «cómplice» de la dictadura.

Fuente: ámbito.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *