7 sueldos universitarios menos

Duro impacto de la política de ajuste en educación

La situación salarial de los docentes universitarios se configuró como uno de los principales focos de conflicto durante los dos primeros años del gobierno de Javier Milei. En un contexto de ajuste fiscal, desfinanciamiento del sistema educativo y pérdida sostenida del poder adquisitivo, los salarios del sector quedaron rezagados frente a la inflación, afectando tanto las condiciones de vida de los trabajadores como el funcionamiento de las universidades públicas. En los últimos dos años el ajuste se llevó siete meses del salario docente.

En los dos años de gestión del gobierno de Milei, el salario de los docentes universitarios registró caídas recurrentes en términos reales. Según el análisis del profesor universitario Germán Saller (en base a los recibos de sueldo de un cargo de Profesor Adjunto con 30 años de antigüedad), en 2025 los haberes perdieron un 12,7 por ciento frente a la inflación, profundizando el deterioro ya observado en 2024, cuando la pérdida fue del 9,9 por ciento. La tendencia marca un retroceso sostenido del poder adquisitivo, sin señales de reversión en el corto plazo.

Al mes de diciembre de 2025, y en comparación con noviembre de 2023, el salario de los docentes universitarios acumuló una pérdida del 33,4 por ciento de su poder de compra si se toma como referencia la inflación nacional que mide el Indec. La caída es aún mayor —del 36,5 por ciento— si se utiliza el índice de precios al consumidor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), cuya canasta refleja con mayor precisión la estructura actual de gastos de los hogares, detalla Saller.

Estas estimaciones coinciden con los cálculos difundidos por los gremios universitarios —CONADU, CONADU Histórica y FEDUN—, que ubican la pérdida salarial real entre el 35 y el 40 por ciento desde diciembre de 2023.

En términos concretos, la magnitud del ajuste salarial implica que, si los docentes universitarios hubieran intentado sostener el mismo nivel de vida que tenían en noviembre de 2023, sus ingresos solo les habrían alcanzado hasta mayo de 2025. La pérdida acumulada equivale, en la práctica, a siete meses de trabajo sin remuneración, una señal elocuente del impacto del ajuste sobre el sector.

En conclusión, según el análisis que hace Saller, para recuperar el poder adquisitivo vigente a fines de 2023, los salarios docentes deberían registrar una recomposición de entre el 50 y el 58 por ciento, según se utilice como referencia la inflación del Indec o la de CABA. Un objetivo que, en el marco de la actual política fiscal, aparece cada vez más lejano y vuelve a colocar al financiamiento universitario en el centro del debate público sobre las deudas sociales que acumula este gobierno.

Por Mara Pedrazzoli
Fuente
Pagina12

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