Nobel de Economía: la brecha salarial es reconocida a nivel mundial y en Argentina es del 25%

La economista neoyorquina Claudia Goldin recibió el premio por su investigación sobre las diferencias de género en el ámbito laboral. En Argentina, un varón puede ganar hasta 25% más que una mujer, según un estudio oficial. La mirada de los candidatos a la Presidencia.

La economista estadounidense Claudia Goldin, profesora de la Universidad de Harvard, fue galardonada con el Premio Nobel de Economía por sus estudios vinculados a la infrarrepresentación femenina en el mercado de trabajo y la brecha salarial. El tema no estuvo ausente en el último debate presidencial. Desde dependencias oficiales argentinas se capitalizó la noticia para responder a la postura del candidato Javier Milei, con datos oficiales sobre esta problemática.

El anuncio fue realizado por la Real Academia Sueca de Ciencias, la cual resaltó que, pese a la modernización, el crecimiento económico y el aumento de la proporción de mujeres empleadas en el siglo XX, “durante un largo período de tiempo la brecha salarial entre mujeres y hombres apenas se cerró”. A su vez, destacan que Goldin proporcionó “el primer relato completo de los ingresos de las mujeres y la participación en el mercado laboral a lo largo de los siglos”. La entrega del Nobel convierte a la economista en la tercera mujer distinguida con este premio.

Desde el peronismo citaron el reconocimiento por la Academia Sueca para contraargumentar la versión del candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, quién en el primer debate manifestó que si la desigualdad existiera, en una empresa deberían trabajar solo mujeres, sin embargo, “hay mitad varones y mitad mujeres». La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, después de la noticia tuiteó: “Negar la brecha de género, el cambio climático y el genocidio es ir a contramano del mundo y del avance de la ciencia».

En una entrevista concedida al diario El País, la precursora en el análisis de la brecha de género aseguró que el origen de esta problemática trasciende la discriminación: “Hay algo más”, deslizó en junio de 2019. Según sus investigaciones, la desigual distribución del tiempo y disponibilidad se inclina a favor de los trabajadores varones. “Los hombres están desproporcionadamente disponibles para hacer largas jornadas en el trabajo, mientras que las mujeres están desproporcionadamente disponibles para dedicarse a tareas del hogar. Esa es la otra cara de la moneda de la desigualdad en la pareja”, argumentó.

¿Qué pasa en Argentina con la brecha de género?

En Argentina, el fenómeno planteado por Goldin también se pone de manifiesto. Según un informe del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, las mujeres participan menos en el mundo laboral remunerado, con una brecha de 18,7 puntos porcentuales respecto de los varones (52,2% contra 70,9% respectivamente). Peor se refleja en los salarios: las mujeres perciben ingresos que, en promedio, son un 25% menores que los de los varones. Esta brecha se amplía al 36,5% en el caso del empleo asalariado informal. Al mismo tiempo, la tasa de informalidad alcanza al 39,3% de las mujeres pero al 34,6% de los varones, mientras que el pluriempleo es la opción en el 11,7% sobre el total de las mujeres ocupadas contra el 6,2% de los varones en la misma posición. Es decir: las trabajadoras trabajan menos, son más pobres y están más expuestas a la precarización laboral. Esta desigualdad provoca que las mujeres sean relegadas a las ramas de actividad con menor remuneración, como Educación o tareas de cuidado.

El ministro y candidato de Unión por la Patria (UP) Sergio Massa recogió este tema en el último debate y aseguró que las mujeres “son discriminadas por su trabajo” y por eso se impulsará la obligatoriedad de que las empresas paguen la misma remuneración por la misma tarea.

Para Lucía Cirmi, subsecretaria de Políticas de Igualdad, la brecha salarial “no es un cartel de descuento que llevamos colgado para que nos contraten, sino una foto de nuestra billetera al final del día”. Si bien aclara que en Argentina que dos personas cobren distinto por el mismo trabajo es ilegal, entiende que la problemática se consuma por “trabajar menos horas, hacernos más cargo del cuidado, ascender menos, y estar en sectores que la sociedad valora menos y les paga menos, entre otras cosas porque son sectores feminizados”. Además, desmiente que la nómina de trabajadores se divida equitativamente, porque las mujeres “no tienen tanto tiempo disponible (para ser empleadas) porque están cuidando”.

Por Nazarena Lomagno

Fuente
ambito financiero

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