Olmos confrontó la idea de una suma fija con la realidad de los monotributistas e informales

El moyanismo se reunió con la ministra de Trabajo, es uno de los sectores gremiales que reclaman ese pago y no un bono de fin de año que no se integraría al salario

El resumen del encuentro y el escenario respecto a la demorada posibilidad de dicho pago, que mantiene una fuerte tensión interna en el Frente de Todos, quedó a cargo del camionero: «La decisión está en manos del Presidente», dijo Moyano en tono terminante. Hace algunos días Alberto Fernández había considerado que, como refrenda el núcleo dominante de la CGT que lo respalda, la suma fija es contraproducente a la dinámica de las paritarias.

Moyano llegó a la sede de la cartera laboral acompañado por una comitiva en la que, entre otros, estaban Omar Plaini (Canillitas), Graciela Aleñá (Viales), Mario «Paco» Manrique (Smata) y Alejandro Salcedo (Udocba).

Desde ese grupo de sindicalistas remarcaron por un lado que el discurso de Cristina Fernández en el Congreso de la UOM como la prédica de los metalúrgicos y la Corriente Federal (CFT) y el Fresimona son coincidentes en cuanto a que de otorgarse el pago adicional a paritarias el mismo debe ser por medio de suma fija y no un bono de fin de año, un adicional que incluso otros gremios ya tienen incorporado en sus convenios como Bancarios y Camioneros.

La ministra Olmos, que semanas atrás confrontó con Camioneros en medio de dicha negociación paritaria, alertando sobre la incidencia salarial en la inflación, aseveró que «hay que trabajar el tema porque lo planteó la Vicepresidenta», al tiempo que señaló que corresponde tener en cuenta a la hora de pagos extraordinarios que «los monotributistas e informales no recibirían la suma fija», reseñando lo que definió un «sistema de trabajo heterogéneo».

«Los tanques de Alais»

Desde los sectores sindicales a favor de la suma fija reiteraron que además del incremento sostenido de los precios, hay un fenómeno muy claro respecto a las diferencias sobre la distribución del ingreso a favor de las empresas que también merma el poder adquisitivo de los sueldos, sin remedio.

Desde el 3 de agosto, cuando Sergio Massa asumió como ministro de Economía, la medicina salarial urgente para la franja de bajos sueldos, está pendiente. El devenir de aquella alternativa que el funcionario iba a poner en marcha días después de asumir con empresarios y sindicalistas no tuvo lugar. En proporción directa a tal demora, desde el frente gremial con sintonía K apelan más de una vez a una metáfora en cuanto a «los tanques del general Alais» y esperan que esa decisión se concrete, como monto incorporado al sueldo y no como un «bonito de fin de año».

Por Luis Autalan

Fuente
BAENegocios

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