La deuda bruta siguió creciendo pero las obligaciones en moneda extranjera cayeron

El Gobierno busca financiamiento para su gasto en pesos, en pos de cumplir con el programa financiero de este año. Economía envía señales de "ordenamiento" fiscal.

El stock de deuda bruta alcanzó en julio el equivalente a USD380.760 millones, un nuevo récord, y creció USD2.262 millones respecto a julio. Se observó, sin embargo, una reducción en el dato clave, que es el de las obligaciones en moneda extranjera: la baja fue de USD2.248 millones. En cambio, el endeudamiento en pesos creció USD4.510 millones, impulsado por los instrumentos que emite el Tesoro para cubrir déficit fiscal. Las señales de «ordenamiento» de las cuentas públicas por parte del Gobierno tienen que ver, justamente, con la necesidad de conseguir más financiamiento en el mercado doméstico. La participación de la deuda en moneda extranjera cayó así desde el 68% del total en junio al 67% en julio.

Según informó la Secretaría de Finanzas, la deuda en situación de pago normal se incrementó el mes pasado por un equivalente a USD2.262 millones, es decir que fue 0,6% superior a la de junio. Esa variación tuvo que ver con un aumento en moneda local de USD4.510 millones, mientras que en moneda extranjera cayó USD2.248 millones por pagos al FMI e intereses para los tenedores de bonos privados.

Para el Gobierno la deuda en pesos es fundamental para cumplir con las necesidades del Tesoro, ya que este año tiene restringida la emisión a 1% del PBI, por el acuerdo con el Fondo, y el techo del déficit fiscal es de 2,5%. El mes pasado Finanzas colocó deuda por USD4.025 millones, de los cuales el 39% fueron con títulos ajustables por CER, que representan el 54% de las emisiones del 2022, según OPC. Por tanto, la aceleración inflacionaria incrementa los compromisos en moneda local.

Según los datos oficiales, de los USD380.760 millones que componen el total de la deuda, USD378.307 millones se encuentran en situación de pago normal. De ese total, el 33% es pagadero en moneda local, mientras que el 67% restante es en moneda extranjera. En junio, esos porcentajes eran 32% y 68%, respectivamente.

El director de Analytica, Claudio Caprarulo, consideró: «La discusión no es que la deuda en pesos no se tiene que pagar, sino que es más fácil financiarse en esa moneda porque hoy no te presta nadie. El tema es que a mayor nivel de compromisos el mercado se vuelve más precavido porque ve más riesgos, como sucedió con el desarme de junio. Por eso el Gobierno hoy está dando al menos una señal de que va a aplicar un ajuste para cumplir con las metas pactadas con el FMI».

El martes pasado el Tesoro consiguió despejar $2 billones de los vencimientos hasta octubre con bonos atados al dólar o CER. Luego obtuvo $182.000 millones en la primera licitación del mes, el doble de lo que necesitaba, por haber convalidado tasas más altas. El lunes 29 de agosto vencen otros $280.000 millones. La consultora LCG sostuvo: «Para cerrar el programa financiero, aún en un escenario de cumplimiento de la meta de déficit con el FMI, sin recurrir a asistencia del BCRA, la tasa de rolleo de la deuda debe ser cercana al 140%«.

Fuente
BAENegocios

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