El paro del campo consolidó al CAA como único interlocutor frente al Gobierno

Por su parte, la Mesa de Enlace volvió a exhibir sus divisiones internas, porque si bien convocaron a un nuevo lock out, el sector cooperativo se bajó de esta medida. En marzo de 2020, los ruralistas organizaron una medida de fuerza, ante los nuevos porcentajes en los derechos de exportación del complejo sojero. En esa ocasión, Federación Agraria Argentina (FAA) no participó, al estar de acuerdo con el anuncio de compensación a pequeños y medianos productores sojeros. En esta oportunidad, las objeciones llegaron por el lado de Coninagro y más allá del resultado de la medida de fuerza, el gremialismo rural no logra consolidar un frente homogéneo.Ante Basterra y otros funcionarios de Agricultura, el CAA rectificó que el stock de maíz se ubica sobre las 10,5 millones de toneladas y de esta manera, llevó tranquilidad a la industria vinculada a la proteína animal, mientras reafirman su agenda con el ministro de Economía, Martín Guzmán, y presentan nuevas propuestas, como el Fondo Anticíclico Alimentario Nacional, similar al utilizado por Chile, que toma fondos provenientes del cobre para destinarlo a la lucha contra el Covid-19.

El precio de la soja

Lo cierto es que este conflicto que recrudeció entre campo y Gobierno,  deja en evidencia que para el oficialismo las divisas generadas por el agro son muy necesarias, en el escenario de un fuerte incremento del precio internacional de los granos, con una soja que ya cotiza en USD500 la tonelada. En base a datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a precios actuales, la cosecha 2020/21 se revalorizó en USD9.000 millones, con un fuerte protagonismo de los subproductos del complejo sojero. Según la entidad bursátil rosarina, de mantenerse el actual escenario de precios, el ingreso de dólares del campo ascenderá a USD34.900 millones, un 34% más en comparación con el ciclo 2019/20.

En 2020, y de acuerdo a Indec, de cada diez dólares que ingresaron en concepto de exportaciones, siete corresponden al complejo agroexportador. En este contexto se inscribe la creciente tensión entre el campo y el Gobierno, que necesita acumular divisas para enfrentar un año complejo, que si bien muestra algunos signos de reactivación económica, pero con la amenaza latente de un nuevo freno en caso de recrudecer la pandemia de coronavirus.

Fuente. Andres Lobato para BAENegocios

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