Cultura en emergencia: piden la renuncia a Rosello

En el mismo, se refirieron a la política de vaciamiento, incapacidad de diálogo y destrato a lxs trabajadorxs de la cultura. Los impactos de esta política de desguace se agraven en un contexto de crisis sin precedentes, que afecta fuertemente al sector.

En una extensa entrevista en Ahí vamos por Radio Urbana, el dirigente de UMSur Astor Vitali situó este pedido en el marco de un conflicto que data desde comienzos de año, antes de la pandemia.

Recordó que en ese momento se intentó desde el municipio derogar un conjunto ordenanzas culturales consideradas ―modelo‖, que reconocen derechos y garantizan la participación de la comunidad en la gestión de las políticas públicas. Fue allí que se constituyó el Comité de Emergencia.

En pandemia, resume Vitali, ―la actitud fue: Presupuesto Cero. Esto nos lo dijo de esta forma el propio presidente del Concejo Deliberante; lo cual es verdaderamente dramático para los trabajadores y trabajadoras de la cultura‖. Y agregó: ―Lo que hicieron fue poner en práctica, de hecho, la política que querían instrumentar. Digo de hecho porque al no ejecutar el presupuesto votado, no se están garantizando ninguna de las ordenanzas.”

Recordó que el 19 de marzo UMSur y Actores habían presentado un proyecto alternativo, ―en el cual planteábamos el siguiente concepto: según profesionales de la salud, el rol del arte y de la cultura en situaciones de catástrofe y de emergencia es fundamental para la reconstrucción del tejido social. Acá teníamos la oportunidad de intervenir en el momento; acompañando realidades muy complejas… como lo es la de la niñez, adultos y adultas mayores… a través de la elaboración de contenidos que podían ser de artistas locales. De esta manera, se lograba sostener fuentes de trabajo.

Sin embargo, la respuesta fueron despidos, presupuesto cero y el lanzamiento del programa ―Cultura en Casa‖, programa que implicó ―el fomento al trabajo no remunerado por parte del Estado, lo cual es una vergüenza y una barbaridad‖.

Continuando con la caracterización de la política cultural, sostuvo: ―No se reasignaron ninguna de las partidas de cultura hacia emergencia sanitaria pero tampoco se gastaron en lo que se tenía que gastar: no para subsidiar, sino para sostener fuentes de trabajo (…) En cambio, sí se amplió la planta política. Hay como seis directores ahora, no se sabe para qué. (…)

Además, se dan el lujo de en otra área, nombrar a alguien en Gestión Cultural como Rubén García, que además tiene cuestionamientos desde el punto de vista de las organizaciones feministas y que lo han contratado para organizar eventos en espacios públicos en el Parque de Mayo en un momento en el que claramente, según tengo entendido, eventos no va a haber‖.

Junto a los sobrados argumentos críticos de la política cultural municipal, Vitali fundamentó las razones detrás del pedido de renuncia de Rosello. En este marco, recordó diferentes situaciones en las que la funcionaria negó el diálogo y desconoció acuerdos. Así sostuvo: ―Si uno quiere reconstruir el tejido de la posibilidad de dialogar, es imprescindible el cambio de esta funcionaria. Es importante, para el cambio de la política cultural no para que cambie la figura.‖ De esta manera, remarcó la diversidad de organizaciones y personalidades que firman el petitorio, lo que habla de consensos amplios que van más allá del sector de lxs trabajadorxs de la cultura.

Fuente:  TRAMAS. #64. Boletín de noticias sobre trabajo y sociedad de Bahía Blanca

Imágen: UMSur

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