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“Pipetagate”: IC presentó una denuncia penal ante “la probable comisión de delitos de acción pública”

“Lo que mencionamos en la denuncia podría ser el delito de abuso de autoridad, en cumplimiento de Ley de Funcionario Público y encubrimiento”, explicó Raúl Woscoff, en relación a la participación de los ex empleados municipales Pablo Reynafé y Rafael Álvarez López en la evasión de un control de alcoholemia.

“Pipetagate”: IC presentó una denuncia penal ante “la probable comisión de delitos de acción pública”

Se trata de una denuncia penal radicada en la UFI Nº 2, “y el propósito, en tanto los concejales estamos asimilados a funcionarios públicos, ante la probable comisión de delitos de acción pública, corresponde que así lo hagamos” explicó el concejal Raúl Woscoff  en relación a la participación de los ex empleados municipales Pablo Reynafé y Rafael Álvarez López en la evasión de un control de alcoholemia.

En diálogo con el programa “Un Toque” que conduce Alejandro Filippone, el líder de Integración Ciudadana detalló que: “Nosotros intentamos en la última sesión -del Concejo Deliberante- tramitar un proyecto de resolución que pretendía obtener mayor información, a través de la invitación del ex jefe de Gabinete, el doctor Mena, y pedíamos documentación que entendíamos nos podía llevar a mayor conocimiento de los hechos, esto es el acta levantada en oportunidad y ocasión” del citado control de alcoholemia.

De la misma forma solicitaron “conocer los textos completos de las renuncias del subsecretario de Derechos Humanos y del titular de la Guardia Urbana Municipal, como también el acto administrativo y las constancias de la actuación sumarial que el doctor Mena definió en oportunidad de tomar conocimiento de los hechos”.

La sesión a la que alude Woscoff,  fue la del pasado 26 de septiembre, en la que el citado expediente no obtuvo las firmas necesarias para ser sometido a consideración del cuerpo legislativo local sobre tablas.

En consecuencia “entendemos que corresponde que ahora la investigación la lleve adelante un fiscal, ante la probable comisión de los delitos de acción pública”.

Al ser consultado sobre la tipificación de los delitos, el edil puntualizó: “lo que mencionamos en la denuncia podría ser el delito de abuso de autoridad, en cumplimiento de Ley de Funcionario Público y encubrimiento”.

“Lo que ocurre es que nadie ha brindado información completa sobre este hecho” -reiteró Woscoff-, del que no obstante, “hay una nota cronológica publicada hace dos semanas, un día domingo, en la pagina 11 del diario local, que hace un relato de los hechos y de los participantes en las cuestiones posteriores, donde se podría -remarcó el potencial- haber decidido un curso de acción, que luego es de alguna manera contradicho por la opinión y decisión del por entonces jefe de Gabinete, doctor Mena” quien a partir de ese texto “estaría tomando la decisión de solicitar renuncias y promover una actuación sumarial”.

El artículo del diario La Nueva Provincia de fecha domingo 22 de septiembre, señala que: “Cuando Mena se enteró de lo que realmente había sucedido, y en contra de la opinión del mismo Bevilacqua, y de Fabián Lliteras, Martín Laplace, y Andrés Castillo, entre otros, decidió que las cosas no podían quedar así. Recurrió a la prensa, contó lo sucedido e informó que había solicitado la renuncia de los dos funcionarios involucrados”, y agrega: ” Para ser precisos lo primero que se debe aclarar es que el episodio sucedió hace más de 15 días y durante una semana se lo mantuvo oculto, pese a que gran parte de la plana mayor tenía conocimiento de lo sucedido”.

Qué describe la denuncia

“Los hechos, ocurridos en cercanías del paraje “El Cholo”, de los que desconocemos la fecha exacta de su acaecimiento, habrían ocurrido en la noche del 29 de agosto, cuando inspectores pertenecientes ala Guardia Urbana Municipal (GUM) detuvieron a un automóvil, que resultó ser conducido por el funcionario municipal, Subsecretario de Desarrollo Social, Dr. Pablo Reynafé, quien al requerírsele que se realice el control de alcoholemia se habría negado a ello. Por trascendidos públicos, se supo más tarde que el mismo habría comunicado a la inspectora su calidad de funcionario público con el objetivo de evitar el control de alcoholemia. Luego de que la inspectora continuara con su tarea de exigir el control de alcoholemia, el funcionario mencionado habría realizado llamadas desde su teléfono celular, llegando al lugar del hecho, minutos después, el entonces titular dela Guardia Urbana Municipal, capitán de navío (R) Rafael Álvarez López. El mismo habría procedido a conducir el automóvil de Reynafé, para, unos metros adelante del control dela Guardia Urbana Municipal, volver a entregárselo”.

 

 

 

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