POLITICA

Moyano y el gobierno, esos enemigos íntimos

Quienes supieron ser socios ahora son adversarios declarados y se tiran con munición gruesa.

Moyano y el gobierno, esos enemigos íntimos

Ya no se guardan las formas. Ya se abandonó todo rastro de diplomacia. Ya se pasó a una pública e indiscutible lucha sin cuartel. La presidenta Cristina Fernández y el líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, están mostrando sus armas para una batalla que comenzará en breve. Quienes supieron ser socios ahora son enemigos declarados y se tiran con munición gruesa.

El líder camionero –enojado por una causa judicial en la que se lo investiga por defraudaciones millonarias– sacará a sus muchachos nuevamente a la calle para reclamar una deuda del gobierno con su obra social, pero principalmente para recordar que todavía tiene poder y que, si se lo propone, aún tiene capacidad de daño.

La presidenta, por su parte, sorprendió a propios y a ajenos al asegurar que, en el marco del Diálogo Social, se debería discutir la cuestión de la logística porque ese es un rubro que le quita competitividad a la industria argentina. Desarticular el entramado empresario de logística y distribución que se montó en la década del ’90 y reflotar la preponderancia del transporte fluvial y ferroviario es una propuesta audaz y aplaudida por muchos sectores. Pero al mismo tiempo es una afrenta directa a Moyano y a su contraparte empresaria, a pesar de no haberlos nombrado directamente.

Estos son sólo dos ejemplos de la abierta pelea que hay entre el gobierno y Moyano, que ya excede el pase a la oposición del sindicalista, después de haber sido el principal protagonista de esa alianza estratégica entre el gobierno y el movimiento obrero de la que hablaba Néstor Kirchner.

El sindicato de Camioneros anunció una movilización para el próximo lunes a la Superintendencia de Servicios de Salud para reclamar una multimillonaria deuda que el gobierno mantendría con las obras sociales. A pesar de que ya se conocían las intenciones de Moyano de hacer una nueva marcha, el anuncio de la próxima llegó apenas días después de que se conocieran las denuncias sobre del presunto vaciamiento de la obra social de los camioneros que involucran directamente a Moyano.

Es por eso que el lunes que viene, Moyano no sólo reclamará por los 160 millones que dice que Liliana Korenfeld (titular de la Superintendencia de Servicios de Salud) le debe, sino que aprovechará para dejar en claro que si prospera la causa en su contra, sus compañeros camioneros saldrán a la calle a defenderlo.

El martes el líder de la CGT Azopardo habló con Radio América y dio a entender que se cree víctima de una operación. “Es puro humo, como no pudieron encontrar nada que esté mal hecho, ahora lo trajeron a la luz porque es una medida preelectoral. Tiene menos credibilidad que [Ricardo] Barreda hablando de los derechos de la familia”, se defendió.

Moyano se refirió así a la causa que investiga el juez federal Claudio Bonadio, a partir de un informe de la fiscalía antilavado, que revela operaciones financieras sospechosas por 580 millones de pesos que vincula a la obra social de Camioneros (Oschoca) con empresas contratistas ligadas a su familia.

Camioneros, través de un comunicado, explicó que la marcha será en reclamo de la deuda, pero Moyano –convencido de que esta causa la están haciendo resurgir desde el gobierno– había dicho otra cosa: “La respuesta a esta denuncia va a ser una movilización a la Superintendencia porque nos chorean la guita.”

Cerca del camionero creen que no es una buena decisión relacionar la deuda de la Superintendencia con la causa judicial que investiga a Moyano. Reconocen que la deuda hay que reclamarla pero que no es lo más recomendable reaccionar a las denuncias judiciales. Interpretan que sería mejor no darle entidad al tema.

También el martes, la presidenta pidió a los empresarios mejorar la logística para que crezca la competitividad de la industria argentina. “El gran tema de la industria es ser más competitivo (…). Además, hay que dar una discusión muy seria en el sector acerca de la logística y el costo de la logística para ser más competitivo y con esto me refiero al transporte”, afirmó Fernández al inaugurar una planta lechera en Chivilcoy.

Proponer cambios en el sistema logístico de la industria es algo que se viene reclamando desde varios sectores (especialmente el de los productores) y se volvió imperiosamente necesario en el marco del déficit energético.

Según un informe de la UIA, el recorrido que hace una tonelada transportada con un litro de gas oil es sensiblemente diferente según el medio de transporte del que se hable. En camión, por ejemplo, con un litro de gas oil se transporta una tonelada por 25 kilómetros, mientras que en tren se traslada 86 kilómetros y en barcaza 218 kilómetros.

Es innegable que la logística por camión no es rentable y es auspicioso que se dé el debate sobre cómo optimizar los recursos en la logística y que eso se incluya en el marco del diálogo social. También es auspicioso que la presidenta haya planteado la discusión junto con un anuncio de mejoramiento del material ferroviario.

Mientras tanto, en las huestes del líder camionero se sigue trabajando en el proyecto que elabora el diputado Facundo Moyano para democratizar el sindicalismo. El peajista se mostró hermético respecto de las líneas sobre las que avanza la discusión al interior de la CGT Azopardo. Sin embargo, adelantó que, a diferencia de lo que propone Víctor de Gennaro desde la CTA opositora, su intención es mejorar la democracia al interior de los sindicatos y no promover la proliferación de organizaciones nuevas. “Eso termina debilitando al movimiento obrero”, sostuvo Moyano hijo.

Una de las estrategias que se están planteando para democratizar los sindicatos es la de modificar los estatutos para hacer más transparentes las elecciones. Este diario pudo saber que mientras los intentos se mantengan en esa línea no habrá mayores resistencias dentro del moyanismo. Pero si en el proyecto se va más allá y se intenta limitar las reelecciones de los secretarios generales, la cosa puede ponerse áspera. Son pocos los sindicatos (de cualquiera de las cinco facciones que hoy existen) en los que haya habido mucha alternancia desde el retorno de la democracia.

Es previsible, entonces, que por ahora el equipo que trabaja con Facundo Moyano esté centrando sus energías en la modificación de los estatutos. Dentro de este equipo se consuelan: “Si un secretario general se presenta junto con varias listas, hay transparencia y termina ganando, ese secretario general está legitimado.”

Esta idea apunta a modificar el reiterado y extendido mecanismo que hace que las elecciones sean similares en muchos gremios: estatutos que no permiten presentación de listas opositoras por pedir condiciones prácticamente imposibles de cumplir; juntas electorales elegidas a dedo por las conducciones de los sindicatos; padrones inflados y ocultados; despliegue del aparato sindical con recursos de los afiliados para garantizar la votación de los adeptos. La lista podría seguir y cambiar levemente según la particularidad del caso, pero es una realidad innegable.

Para muestra basta un botón: ayer la jueza María Alejandra D’Agnillo, del Juzgado Nacional del Trabajo Nº 63, decidió suspender los comicios de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), previstos para el 26 y 27 de septiembre próximos luego de una denuncia de la lista opositora (Multicolor). La razón fue el incumplimiento manifiesto de la ley por parte de la Junta Electoral, avalada por la conducción del sindicato, en manos de la Lista Celeste y Blanca, de impedir el acceso a los padrones por parte de los afiliados y de los apoderados de la oposición.

Fuente: Infonews

Sin comentarios en “Moyano y el gobierno, esos enemigos íntimos”

Deja tu comentario