POLITICA

Crece la preocupación por las restricciones al suministro de combustibles

El primer paso fue la instauración de cupos al segmento mayorista. Ahora la medida se siente también en los puntos de bandera. Además, la nafta se atrasa frente al dólar y al petróleo: crece el “canuto”, a la espera del próximo aumento del precio del combustible.

Crece la preocupación por las restricciones al suministro de combustibles

Las restricciones que pesan en la distribución de combustibles, tal como lo expuso iProfesional a comienzos de semana, quedan cada vez más en evidencia. En ese sentido, dos son las variables que están generando gran preocupación en el sector de los hidrocarburos.

El dólar, que muestra en las últimas horas una cotización ascendente en las pizarras de las casas de cambio y el precio internacional del crudoque continúa incrementándose.

La contracara es el acuerdo de estabilidad suscripto entre algunas petroleras y el gobierno por el cual se dispuso limitar su traslado al surtidor.
En diálogo con el portal Surtidores, Walter Sudich, distribuidor mayorista graficó el escenario: “Por estos días de virtual congelamiento, las estaciones de servicio que no son de bandera pueden estar afrontando mayores costos y problemas”.

Los “problemas” a los que se refiere el empresario son las limitaciones al suministro que están aplicando algunas petroleras, a excepción de YPF. El primer paso fue la instauración de cupos al segmento mayorista, pero ahora la medida se hace sentir también en las redes de bandera.

Para colmo el consumo sigue creciendo. Y también está la salida del mercado de Oil Combustibles, cuyas estaciones, o gran parte de ellas, se nutren de un abastecimiento tercerizado que en las actuales condiciones, las compañías no tienen intenciones de proveer.

Incluso, desde las propias petroleras coinciden en diagnosticar que “mientras nuestro nivel de refinería se mantiene, observamos algunas prácticas de acopio por parte de revendedores para vender el combustible adquirido a un precio más alto y obtener un margen mayor de ganancia”.

En medio de esto, señala el portel mencionado, el lunes 11 de junio Trafigura envió una carta al Ministro de Energía para informarle el cese del procesamiento de crudo de la refinería “Dr. Ricardo Eliçabe”, a causa del desfasaje entre los precios de los combustibles y los costos de producción e importación.

Estas circunstancias tornan insostenible la operación de esta refinería, por lo que se tomarán las medidas necesarias para detener el procesamiento de crudo en la mencionada planta industrial de acuerdo con los parámetros de seguridad establecidos”, comunicaron desde la empresa.

No obstante, aclararon que “la compañía asume esta decisión con el compromiso de garantizar la disponibilidad de productos a nuestra red abanderada de Estaciones de Servicio y agroservicios”.

Suba del combustible

El billete verde sigue con su derrotero alcista mientras que el crudo se incrementó 60% desde que Aranguren “liberó” el mercado. El nuevo retoque a los combustibles avalado por el Gobierno regirá a partir de julio. Esto hace que crezca el stockeo, que afecta en particular a las estaciones “blancas”.

La sonrisa que acompañó el reciente aumento habilitado por el Gobierno duró muy poco en el rostro de los protagonistas del expendio de naftas.

En lugar de calmar ansiedades, el incremento del 5% (que enterró el rasgo intervencionista ensayado por el macrismo) derivó en un mar de especulaciones, que tiene como principales “víctimas” a las estaciones de servicio. En particular, las que operan sin la bandera de las petroleras.

En total, son cerca de 600 distribuidas en todo el país -que en la jerga se las conoce como “blancas”-, que cuando no compran de modo directo a productoras de combustibles dependen totalmente de las naftas que les proveen los distribuidores regionales.

Precisamente, estos últimos han acentuado su plan de entregar de forma discrecional el gasoil y la súper, aseguraron empresarios del expendio y desde el entorno de las mismas petroleras.

En otras palabras, vuelve el riesgo de escasez de combustibles en varias de las bocas de venta. Según indicaron a este medio, lo que se está viendo es un comportamiento típicamente especulativo.

Es decir, un plan de “stockeo” hasta que se habilite una nueva suba del precio del combustible, que tendrá lugar en tanto no se habiliten desde el Gobierno nuevos ajustes.

“Canuto” de nafta
Desde CECHA, entidad que nuclea a los dueños de estaciones de servicio, dan cuenta de cómo ha venido evolucionando el sector desde la liberación de los precios de combustibles (octubre pasado) implementada por el ministro de Energía, Juan José Aranguren:

- Desde ese entonces, el barril de Brent se incrementó 60%, mientras que la nafta subió 22%

- Es decir, persiste un atraso del 35% en los valores exhibidos en las bocas de expendio, incluso considerando el último aumento del 5% que tuvo lugar en junio

- En octubre, la súper costaba $21,7, mientras que hoy vale $26,50

- Si a este último valor se le aplica el 35% de “atraso”, el litro debería costar $34,20 (casi $8 más que ahora)

Según señalaron desde entidades como la Cámara de los Empresarios del Combustible (CEC), se multiplican las estaciones de servicio que sufren desabastecimiento, que se ha ido acentuado desde mayo a esta parte.

“Hay estaciones que quedan al margen de los acuerdos y tienen mayor dependencia de un circuito de aprovisionamiento que no llega directo de las petroleras”, señaló Raúl Castellano, referente de CEC.

“Hoy se encuentran con que YPFShell y Axion entregan sólo lo previsto. Del otro lado, los distribuidores que les compran a estas empresas venden la cantidad que quieren al precio que consideran. Eso complica a los puntos de venta”, añade.

Precisamente, los distribuidores que operan al margen de las petroleras son los que más están “encanutando“ combustibles. Y esto afecta a las estaciones que desarrollan su actividad en varios puntos de Argentina.

El rol del intermediario
Desde el entorno de una de las petroleras que encabeza la producción de naftas señalaron que ante las inminentes subas de precios se han intensificado las compras a las refinerías para hacer acopio.

Desde el entorno de una rival directa de la estatal YPF, otra fuente acercó una mirada coincidente: “El nivel de producción en refinerías se mantuvo, pero el cambio que vemos en el mercado es que se está especulando”.

“Se encanuta el combustible para venderlo luego a precios más altos y así obtener a futuro una mayor ganancia“, añade.

“Lo que tenemos es un mapa de revendedores que saben que les conviene vender todo el stock más adelante que hacerlo ahora”, indica.

“Son empresarios que cierran compras con las petroleras que más les convienen y después deciden qué hacer con el combustible que adquieren”, apunta.

Desde la CEC, Castellano afirma que los distribuidores no se ven obligados a respetar la pauta de precios acordada entre YPF, Shell y Axion con el Gobierno.

Por el contrario, se ven beneficiados por la coyuntura ya que compran un combustible a precio “quieto” hasta nuevo aviso pero al que le pueden aplicar el aumento que consideren oportuno, dado el nulo margen de negociación que caracteriza a las “blancas”.

“Les han subido el precio a la estaciones de servicio sin bandera. Eso es evidente. Como las petroleras tampoco están produciendo de más y se limitan a abastecer a sus redes, hay empresarios que quedan en manos de estos distribuidores que compran a cualquier refinador y luego imponen sus condiciones de venta“, expresa a iProfesional.

En torno a las petroleras niegan que estén produciendo “a reglamento” y aseguran que cualquier inconveniente en términos de disponibilidad esconsecuencia directa del “canuto” que han puesto en práctica varios distribuidores.

“Estos revendedores hoy te compran a vos, mañana al que está enfrente. Se mueven buscando precios en el mercado y especulan a partir de la cartera de estaciones sin bandera a las que proveen”, asegura la fuente.

“Saben que hacia adelante habrá aumentos y entonces intensificaron su plan de stockeo“, asegura una fuente.

Sector sujeto a cambios constantes
Consultado sobre las complicaciones vinculadas con la disponibilidad de naftas que afectan a algunas estaciones de servicio, Guillermo Lego, de CECHA, señaló que la situación refiere a casos “puntuales”.

El gerente general de la confederación que nuclea a los empresarios del expendio afirma: “Se están evidenciado fuertes modificaciones en todo el sector. Uno de ellos es la caída de la producción: se está importando cada vez más y eso amplía el negocio a muchos distribuidores”, comentó.

Respecto de esto último, desde la entidad indican que sólo en el primer cuatrimestre de 2018 el ingreso de combustibles procesados para su posterior venta se incrementó casi un 35% respecto de igual período del año pasado.

Más aun, “la importación desde el 1° cuatrimestre del 2015 a este trimestre de 2018 marca un repunte del 65%“, añaden desde CECHA.

Lo que ocurre ahora con los distribuidores es, ni más ni menos, una continuidad de lo anticipado por iProfesional en mayo.

En ese entonces, fuentes de las distintas cámaras que nuclean a los expendedores del país revelaron que Axion había comenzado a cuotificar la entrega de gasoil, insumo fundamental que demanda tanto la industria como el agro.

En concreto, las entidades aseguraron que la empresa había activado un “sistema de cupos” para acotar su oferta de combustibles, al igual que el procesamiento de crudo.

“La empresa tomó esta decisión para quedar bien con el Gobierno y, al mismo tiempo, mejorar sus ganancias a futuro”, había señalado a iProfesional Carlos Gold, titular de CECHA.

“La situación actual lleva a las petroleras a especular. Como están las cosas, les conviene vender menos, y eso explica lo de las entregas por sistema de cupos”, añadió.

Aumento en el horizonte
A principios de junio, el precio de las naftas aumentó 5% y el del gasoil un 4,5% en todo el país.

De este modo, el litro de la línea premium de las principales firmas ya supera con holgura los $30.

El ministro Aranguren reformuló el acuerdo de precios de combustibles con las refinadoras sumando a las productoras de petróleo, pero por ahora lo pactado llega solo hasta el 31 de julio.

Las empresas no aceptaron aún la propuesta oficial de aplicar durante 15 meses una suba del 3% mensual. Prefieren esperar hasta que haya una perspectiva más clara sobre el valor del dólar.

En julio, habrá otra alza del 3% en naftas y gasoil, de modo que los automovilistas no tendrán respiro. Y posiblemente no lo tengan hasta fin de año.

Al explicar los motivos del ajuste, la cartera que conduce Aranguren menciona la suba de costos en la industria -particularmente el precio del crudo a nivel internacional- y la devaluación.

Por el momento, en la Ciudad de Buenos Aires YPF comercializa a $30,85 el litro de su línea premium Infinia, mientras que la súper se expende a $26,50.

Por el lado del gasoil, el Infinia Diesel cotiza a $27 y el Diesel 500 cuesta $24.

Los precios de Shell son un poco más elevados: $32 para la premium VPower y $28 la súper. El gasoil VPowerse ubica a $28 y el estándar Formula Diesel, a $23,60.

Fuente: iprofesional

 

Sin comentarios en “Crece la preocupación por las restricciones al suministro de combustibles”

Deja tu comentario