POLITICA

Presidenciables: Los posibles sucesores de Cristina

Quiénes son y qué piensan los que buscan suceder a CFK. Algunos blanquearon sus planes presidenciales, otros todavía prefieren esperar. Con matices, estrategias diferenciadas y mayor o menor genética K, el oficialismo prepara su propio escenario de disputa.

Presidenciables: Los posibles sucesores de Cristina

Todo lo que suceda de aquí a la primera semana de agosto de 2015 –fecha de las elecciones primarias– estará condicionado por el calendario. Mientras la presidenta transcurre su segundo mandato, a medida que pasen los meses la atención comenzará a concentrarse en la sucesión. ¿Quién o quiénes serán los precandidatos que representarán al Frente para la Victoria, al proyecto que gobierna el país desde 2003, en las PASO del año próximo?

Los nombres en danza ya se conocen. Entre ellos hay postulantes ya lanzados, otros que siguen con sus tareas inmediatas en la gestión a la espera del momento propicio (si llega). El inicio del segundo semestre, con el resultado puesto del Mundial de Brasil y las paritarias ya resueltas, aportará el telón de fondo –todos esperan buenas noticias– para que se desate la campaña.

Seis nombres circulan como los posibles precandidatos. No se descarta que, a último momento, aprovechando el efecto sorpresa, aparezcan otros. Todos los pretendientes saben que la agenda que domine la actualidad en los próximos meses, y sobre todo hacia final de año, será determinante para que el oficialismo tenga chances frente a la competitiva oferta opositora. Los medios alineados con el antikirchnerismo intentarán, como sucede en todo el mundo, apuntalar a su/s protegido/s: la agenda de inseguridad, o una situación económica sin señales de mejora, serían -para la oposición- el mejor de los mundos. Una visible disminución de la inflación, junto a la recuperación de cierto bienestar asociado a los mejores años del kirchnerismo, favorecerán a los herederos del proyecto.

Lo que suceda en el año y medio que resta de mandato, finalmente, no sólo incidirá en los nombres de los candidatos. En las próximas elecciones también se pondrá en juego qué pasará con la experiencia política del kirchnerismo.

 Scioli, el primero en avisar

El gobernador bonaerense Daniel Scioli fue el primero en oficializar que quería ser presidente. Ya se lo habían preguntado varias veces pero esperó a los primeros días del verano posterior a la contienda electoral de octubre de 2011, cuando fue reelecta la presidenta Cristina Fernández, para hacer pública su vocación.

El ex vicepresidente de Néstor Kirchner y dos veces gobernador de la provincia más grande del país, en la que constitucionalmente no puede ser reelecto por tercera vez, sólo tiene la mira puesta en la Casa Rosada. Si bien prefiere que no lo identifiquen como un candidato en campaña, Scioli no esconde lo que él denomina su “equipo de trabajo”. Más allá del actual gabinete, cuyas principales figuras políticas son su jefe de ministros Alberto Pérez y la ministra de Gobierno Cristina Álvarez Rodríguez, también cuenta con el asesoramiento de economistas por fuera de la estructura de gobierno como Miguel Bein y Mario Blejer. El ministro de Trabajo, Oscar Cuartango encabeza un espacio que reúne a intelectuales que realizan charlas debate sobre cuestiones políticas. “Son fuentes de consulta que maneja sólo él”, explican desde su entorno.

Para extenderse más allá de los límites geográficos bonaerenses, desde la gobernación destacan que la gestión de Santiago Montoya, al frente del Grupo Bapro, banca estatal de la provincia, comenzó a otorgar vehículos para pymes a través del leasing, mecanismo que permite saltar de un alquiler a una compra. Dentro de este proyecto, está incluido el hermano menor del gobernador, Nicolás Scioli. Su otro hermano, José “Pepe”, quien fuera parte del armado político de Francisco De Narváez, ya está trabajando de hecho dentro de las filas familiares.

Otra de las cosas que Scioli maneja en forma directa y personal es la relación con los gobernadores. Muchos de sus pares se postulan como competidores en el camino hacia la presidencia. Otros, en cambio, se perfilan como posibles compañeros de fórmula, como el gobernador de  San Juan José Luis Gioja, el chubutense Martín Buzzi y hasta incluso se animan a mencionar a Francisco “Paco” Pérez. También suena fuerte el senador y presidente del PJ de Río Negro, Miguel Ángel Pichetto.

Si bien suele enfatizar su lealtad a Néstor y Cristina Kirchner, siempre se mostró como un candidato del oficialismo no identificado con el kirchnerismo puro. “Le gusta la competencia interna”, aseguran,  por lo que será uno de los principales candidatos dentro, y nunca fuera, del Partido Justicialista.

La espera de Capitanich

Jorge Capitanich pasó de ser otro gobernador de provincia, peronista y con una familia inmigrante que llegó de los Balcanes, a convertirse en la figura que todas las mañanas explica la coyuntura económica y política desde las pantallas de la televisión. Su rol de vocero diario en un año complejo lo hizo crecer en conocimiento público pero también, al menos por ahora, en imagen negativa.

Capitanich no se arrepiente del riesgo que asumió al desembarcar en la Rosada. Primero, porque se considera parte de algo colectivo y, como suele decirles a sus íntimos, porque sentía “el compromiso” de ayudar al proyecto en momentos difíciles. El chaqueño cree que los problemas del presente se irán revirtiendo. Para 2015 prevé una economía más expansiva, con mejores acuerdos salariales, y una gradual mejora del humor social. Capitanich sabe que sus proyectos para el futuro están íntimamente asociados a que se cumpla el pronóstico de repunte de la economía.

Especialista en temas económicos con una formación difícil de igualar para sus pares, el resto de los gobernadores del PJ. De licencia en Chaco, ‘Coqui’ se considera uno de los justicialistas mejor preparados para gobernar la Argentina. Sin embargo, esa vocación por las ligas mayores está supeditada a las responsabilidades inmediatas. Capitanich ya avisó a su gente de confianza que no lanzará una precandidatura en el corto plazo. Su proyecto de ser presidente está atado a dos condiciones previas: consolidar la estabilización de las variables económicas e iniciar la reactivación, por un lado, y que la presidenta decida explicitar, manifestándolo públicamente, cuáles son los precandidatos que mejor expresan las ideas del proyecto. Para ‘Coqui’, si un precandidato fuera bendecido contaría con alrededor del 33% del electorado.

La apuesta de Randazzo

El primer indicador que tuvo Florencio Randazzo de que su precandidatura presidencial empezaba a tomar cuerpo fue hace un mes, mientras corría por los alrededores de la Ciudad de los Niños, a pocas cuadras de su casa en Gonnet. “Me frenan para sacarse fotos o comentarme cosas”, le confesó el ministro de Interior y Transporte a uno de sus hombres de confianza, sorprendido por ver su rutina deportiva alterada por una escena que antes no ocurría.

Aquel pequeño dato cualitativo ya lo manejaba su equipo, que sigue el pulso de las encuestas y se entusiasma: un nivel de conocimiento nacional que supera el 90%, una imagen positiva similar los otros candidatos oficialistas y la novedad de que tanto en el macrismo como el massimo miran con atención la progresión de sus números.

“La mejor política es la mejor gestión”, repite como un mantra Randazzo. A un año y medio de las elecciones, ató de manera explícita la suerte de su candidatura al éxito de la gestión ferroviaria y, mientras tanto, bajó el perfil electoral para jugar la “estrategia del candidato subvendido”. “Hay que dedicarle 15 horas diarias a los trenes y que no nos vean venir”, confían. Entienden que, como su imagen negativa está en gran parte vinculada al mal funcionamiento de los trenes, el número debería bajar. No es altruismo: creen que la campaña de 2015 orbitará los grandes temas de gestión porque tanto Macri como Massa van a querer mostrar su experiencia. Desde esa óptica entienden el tema que hoy parece marcar el ritmo de lo electoral: el debate sobre la seguridad. “Se necesita decisión política y gestión y la gente percibe que son dos de los fuertes de Florencio.”

Atento a que los ferrocarriles absorben a los hombres que integran su equipo, y para no descuidar la campaña ni el diálogo con los intendentes y gobernadores, a principio de mes sumó al intendente de Chivilcoy, Aníbal Pittelli, como jefe de Gabinete y al de Villa Gessel, Jorge Rodríguez Erneta, como subsecretario del Interior. Intensificó sus recorridos por el territorio bonaerense mientras supervisa las obras ferroviarias, expuso ante el Comité de la ONU sus buenos resultados en Seguridad Vial, y sumará las fotos que se saque con los gobernadores, pero siempre con la gestión como telón de fondo.

Urribarri se erige como el kirchnerismo explícito

Sergio Urribarri está caminando el país. Y en ese caminar, aseguran sus allegados, se producen dos cosas. Cada vez que el gobernador de Entre Ríos y precandidato presidencial visita una localidad, sectores afines al kirchnerismo se acercan por fuera de las estructuras partidarias, de los canales orgánicos, para alentarlo a que siga adelante. “Hay mucha necesidad de un candidato más propio, y en el Pato encuentran eso”, dicen en su equipo. La otra conclusión que surge de la gira por provincias es que la personalidad del entrerriano genera una creciente aceptación. En los contactos cara a cara, Urribarri suele desplegar un estilo entre campechano y emprendedor: su intención es mostrarse como un hombre de Estado con experiencia en trasladar ideas y proyectos al plano de la acción. Ese atributo, comentan en Entre Ríos, le valió el reconocimiento de la presidenta Cristina Fernández.

Hincha de Independiente, padre de un futbolista profesional y de otro que jugó mucho al fútbol, Urribarri apoyó desde un primer momento la idea de democratizar el acceso a las transmisiones televisivas de los torneos de la AFA. Esa iniciativa, pensada y diseñada por Gabriel Mariotto, fue trasladada a CFK y a Julio Grondona por el propio Urribarri. El mandatario entrerriano también tuvo influencia en la decisión de nombrar al frente de YPF a un coprovinciano experto en temas petroleros reconocido a nivel mundial: el ingeniero Miguel Galluccio. Para los dirigentes que lo secundan en su proyecto presidencial, estos antecedentes –más sus dos mandatos como gobernador- lo convierten en el precandidato más representativo del proyecto iniciado en 2003. Y el que cuenta, insisten, con “un perfil integral”. Según sus partidarios, la aprobación a su gobierno en Entre Ríos no se debe a una instalación mediática sino al crecimiento de la industria, el turismo y la complementación Estado-sector privado para portenciar la economía.

En el entorno de Urribarri subrayan un dato importante. Que el Pato, como lo llaman quienes lo conocen, ya resolvió que peleará hasta el final por ser el candidato del FPV a presidente. Su vocación no es ser candidato a vice, y no habrá presión –incluso si procediera de otros gobernadores del PJ- que lo lleve a bajarse de su pretensión de competir en las PASO. Para las primarias, Urribarri se imagina como el representante de la base electoral del kirchnerismo, a la que distintos encuestadores hoy ubican entre el 25% y el 33% de los votos nacionales.

Agustín Rossi explora el terreno antes de definir

Es hora de que los que quieren ser presidente le empiecen a hablar con la verdad al pueblo argentino, que le cuenten cómo van a sostener y crear aun más puestos de trabajo estando dentro del marco de las políticas del ajuste. La trampa es que nos quieren hacer discutir de algunos capítulos y no del libro entero”. Agustín Rossi está convencido de que es hora de que los candidatos de la oposición superen la etapa del diagnóstico crítico sobe el gobierno de Cristina Fernández y empiecen a decir cómo van a hacer lo que dicen que van a hacer. El ministro de Defensa y ex hombre clave del kirchnerismo en la Cámara de Diputados no descarta una postulación presidencial dentro de la interna oficialista, pero se anota entre los que prefieren esperar un poco más antes de definirse. Desde hace un tiempo, y luego de confirmar que las mediciones de conocimiento e imagen positiva lo colocan en condiciones expectables para disputar eventualmente las PASO, Rossi se largó a recorrer las provincias como referente de la Corriente Nacional de la Militancia, un espacio indiscutiblemente alineado con Cristina Fernández, nacido del impulso que le dio Néstor Kirchner poco antes de morir, y que comparte con referentes como Jorge Taiana, Daniel Filmus, Edgardo Depetri, Fernando “Chino” Navarro, Emilio Pérsico, e integrentes de Carta Abierta, como Ricardo Forster.

Cerca del santafesino existe la certeza de que el oficialismo debe ir a elecciones con un candidato de ADN bien kirchnerista. Creen que mimetizarse con el discurso de Sergio Massa e ir a disputar su terreno con la agenda que impone el Frente Renovador ya le costó caro al FPV en las elecciones de 2013. No obstante, prefiere observar cómo se va configurando el escenario para 2015 y no parece dispuesto a apurar un lanzamiento hasta el mes de septiembre. Mientras tanto, seguirá con su esquema de alternar cada semana visitas a una provincia y un distrito de la provincia de Buenos Aires, territorio clave de toda elección.

Urtubey, juventud y gestión

Juan Manuel Urtubey, con apenas 44 años, es uno de los candidatos más jóvenes del oficialismo. Gobierna la provincia de Salta por segunda vez y se va animar a competir por una nueva reelección. Si le va bien en su provincia en abril de 2015, piensa aprovechar ese impulso para saltar a la candidatura a presidente.

Dentro del justicialismo está bien visto haber gobernador una provincia antes de saltar a la presidencia, y con esa fuerza piensa participar en las PASO dentro del espacio oficialista.

Por lo pronto, cuenta con Pablo Kosiner, vicepresidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria, y con su hermano Rodolfo Urtubey, senador nacional, para establecer las relaciones con los demás legisladores nacionales en ambas cámaras del Congreso.

También ya tiene trabajando en su equipo económico a Fernando Yarade, ex diputado y ex ministro de Economía de Salta, junto con Carlos Parodi, actual jefe de la cartera de Hacienda provincial. Ambos están a cargo del diseño de las políticas económicas nacionales que el gobernador tiene en gateras.

Desde el oficialismo salteño, dan por descontado que Urtubey será reelecto gobernador ya que tiene enfrente a Carlos Romero, el ex candidato a vicepresidente de Carlos Menem en 2003, cuya fuerza mengua con el tiempo.

Fuente: Infonews

Sin comentarios en “Presidenciables: Los posibles sucesores de Cristina”

Deja tu comentario