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Luces y sombras del gasto bonaerense en Educación

Cifras oficiales dicen que es el distrito que mayor porcentaje del gasto total destina al área. Pero es casi nula la erogación en infraestructura y es baja la inversión por alumno

Luces y sombras del gasto bonaerense en Educación

Por su naturaleza, la discusión por la cuestión salarial docente en la provincia de Buenos Aires suele acotar el debate público al ítem de las remuneraciones y, más específicamente, al porcentaje del eventual aumento por el que pelean los maestros. Pero, en verdad, subyace detrás una discusión bastante más profunda respecto a cómo gasta el Estado el dinero público en materia educativa.

Según cifras oficiales, la Provincia es la jurisdicción del país que puede mostrar la mayor participación del rubro “Educación, Ciencia y Tecnología” en el gasto público total provincial. Durante 2012, último año con datos anualizados, ese ítem representó el 41,3 % de todo lo que gastó el Estado provincial. En la otra punta, con un 28,9%, se ubica Tucumán como el distrito que menos erogó en la misma cuestión.

Para 2014, Buenos Aires tiene asignada una partida para Educación de más de 53 mil millones de pesos. Eso es un 29,5 por ciento de todo el Presupuesto provincial

El promedio nacional, que se obtiene de un cálculo confeccionado en base a lo que gastó cada provincia en el área educativa, fue de un 33,6%. Puede decirse, pues, que Buenos Aires aparece bastante por encima de ese promedio.

Por sí solo, ese dato respecto al gasto educativo total de la Provincia bien podría ser aplaudido por los funcionarios sciolistas que negocian las paritarias con el Frente Gremial Docente, el arco sindical del sector que ya lleva unos diez días de paro.

Sin embargo, al analizar la composición real del gasto educativo del mismo año, y teniendo en cuenta la envergadura de la Provincia de Buenos Aires, se observa que esos números representan solamente el 1,67% del Producto Interno Bruto (a escala nacional, la Ley de Financiamiento Educativo ha logrado subir la inversión del área más allá del 6% del PBI).

Y hay algo adicional, acaso más impactante: la inmensa mayoría de ese dinero erogado en el área Educación por la Provincia, casi un 96% (95,9 para ser exactos), se va en el pago de remuneraciones. El gasto en “infraestructura educativa”, “bienes y servicios” y “servicios no personales”, fue de menos del 4 por ciento. Nada.

Aclaración: aquel casi 96% de gasto sólo en remuneraciones se compone de un 83% de erogaciones de salarios de docentes de escuelas públicas y un 12,9 % que, a través de transferencias con formato de subsidios, recibieron en los colegios del sector privado.

Todos los datos son de la Coordinación General de Estudio de Costos del Sistema Educativo (CGECSE), dependiente del Ministerio de Educación nacional, que se elabora en base a cifras que aportan todas las provincias del país. La última actualización, disponible en la web, es del mes pasado. Aún no hay cifras de 2013: evidentemente el proceso de recopilación de información insume muchos meses por lo que los números del año pasado seguramente estarán disponibles a fines de este o en los inicios del 2015.

Presupuesto y gasto efectivo

Hablar de la incidencia del gasto educativo en las erogaciones totales de un distrito no es lo mismo que referirse al porcentaje del rubro Educación en el Presupuesto que elabora el Poder Ejecutivo. Como indica su nombre, el presupuesto es lo que se supone o se calcula que se va a gastar.

En cifras de 2014: la Provincia de Buenos Aires tiene asignado un presupuesto para el área de Educación de más de 53 mil millones de pesos, lo que representa un 29,5 % del total del Presupuesto provincial de este año (a su vez, es un aumento de más del 30% respecto al año pasado). Evidentemente se termina gastando más de lo proyectado por eso las cifras suben bastante cuando hablamos de gastos efectivos en relación a lo que estaba presupuestado.

Otra forma de medir el gasto educativo es desmenuzar lo que se invierte por persona.

En relación a lo que Buenos Aires gasta por cada alumno que estudia en escuelas del sector público hay que decir que no obtiene una muy buena nota. Se ubica décima del lote de 24 distritos, dentro de un ranking que encabeza Tierra del Fuego que gasta 28.845 pesos por cada educando.

En el caso de la provincia de Daniel Scioli ese gasto por alumno fue de 10.950 pesos en 2012, por debajo –en orden decreciente- de la mencionada Tierra del Fuego, Santa Cruz, La Pampa, Neuquén, Ciudad de Buenos Aires, Chubut, Río Negro, Santa Fe y Catamarca. Las cifras también son del CGECSE del ministerio de Educación de la Nación. El promedio nacional por alumno ese año fue de 11.098,9 pesos.

Según un trabajo publicado el año pasado -Julio de 2013- por el Observatorio Social del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), una organización independiente sin fines de lucro, entre los motivos por los cuales la provincia de Buenos Aires muestra tan bajo nivel de inversión individual anual por alumno hay que mencionar la enorme población escolar –un tercio del total nacional- y los bajos recursos fiscales disponibles para los rubros que no tienen que ver con el pago de salarios, como infraestructura y demás. Es una combinación que, evidentemente, perjudica a las provincias de mayor tamaño.

Por Mariano Perez de Eulate para Notibonaerense

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