DEPORTES

River consiguió ante Quilmes un empate agónico que no maquilló su pobre año

Igualaron 1-1. Un gol de Lucas Pérez Godoy al inicio del segundo tiempo le daba la victoria al “Cervecero”, pero Carlos Carbonero, en el último minuto, decretó la paridad. El encuentro estuvo tres veces parado por diversos incidentes. El árbitro Germán Delfino sufrió la agresión de un plateísta.

River consiguió ante Quilmes un empate agónico que no maquilló su pobre año

Los incidentes y las interrupciones caracterizaron a un encuentro entre River y Quilmes, que no dejó demasiado para el análisis en materia futbolística. En un partido pobre, ambos sellaron un 1-1 que cerró su participación en el torneo Inicial 2013.

La primera etapa comenzó con Quilmes tomando la iniciativa, aunque el ímpetu no le duró mucho al equipo dirigido por Blas Giunta. Con el correr de los minutos, “El Millonario” fue creciendo, ocupando espacios en terreno rival y obligando a los locales a retroceder.

River tuvo la primea chance de peligro a los dos minutos con un avance por izquierda de Vangioni, que metió la pelota al área para la aparición de Driussi. El juvenil llegó a desviar el remate, pero su intentó salió por arriba del travesaño.

La visita intentaba avanzar sobre la resistencia de la última línea local con las subidas de Vangioni por izquierda y Carbonero por derecha, pero no solo no lograba profundidad sino que dejaba espacios. Muestra de eso fue la falta que Kranevitter cometió contra Romero a los 17 minutos, lo que le valió la amonestación al mediocampista de la visita y lo que le permitió al elenco local contar con un tiro libre que Caneo ejecutó a las manos de Barovero.

La jugada más clara para la visita iba a llegar a los 19 minutos. Ramiro Funes Mori iba a desprenderse de la última línea para avanzar con pelota dominada. De media distancia, el defensor ejecutó un disparo que se estrelló en el travesaño, ahogándole el grito de gol.

Sobre los 30 minutos se produjo un grave hecho de violencia. Desde la platea de Quilmes voló una botella que golpeó al árbitro Germán Delfino en uno de sus hombros. El juez debió ser atendido por el cuerpo médico del elenco local, mientras que los hinchas del “Cervecero” identificaban a quien había arrojado el objeto y lo entregaban a la policía. Fue la primera de las interrupciones que obligaron a parar el desarrollo del juego por varios minutos.

Tras ese hecho, el encuentro ingresó en una meseta, por lo que ambos equipos se fueron al descanso en deuda, no solo respecto a la falta de gol, sino también a la incapacidad para generar un buen espectáculo futbolístico.

En la primera jugada del complemento, Quilmes iba a poner en ventaja. Tras un corner, Lucas Pérez Godoy conectó un cabezazo en el área y dispuso el 1-0 en favor del “Cervecero”.

El elenco local no iba a tener mucho tiempo para festejar ya que rápidamente se iba a quedar con diez, debido a la expulsión de Cristian Lema. El jugador local vio la roja luego de una agresión al colombiano Teo Gutiérrez.

A los 19 minutos el encuentro volvió a sufrir una interrupción. En esta ocasión se debió a los fuegos artificiales y la pirotecnia que partieron desde la tribuna local. Además, el árbitro Delfino advirtió la presencia de hinchas subidos al alambrado, algo que está prohibido por disposición.

En el tramo final del encuentro, River volvió a caer en una vorágine de apuro y desesperación que le hizo repetir los mismos errores que evidenció a lo largo de todo el certamen. Incapacidad para generar un circuito de juego, falta de sorpresa y profundidad y repeticiones hasta el hartazgo de jugadas intrascendentes caracterizaron la pobre propuesta del “Millonario”.

La tercera interrupción se dio a los 36 minutos por incidentes en la parcialidad local, lo que obligó a la policía a adentrarse en el campo de juego.

La pifia de Vangioni cuando iba a mandar uno de los últimos centros del partido fue una clara muestra de la impotencia que acusó todo el elenco de Núñez durante las 19 fechas del certamen.

Sin embargo, sobre el final, River iba a encontrar una pequeña sonrisa. Carlos Carbonero convirtió el gol del empate y puso cifras definitivas al marcador.

De esta manera, los dirigidos por Ramón Díaz cerraron un pobre campeonato, en el cual nunca encontraron regularidad ni buenos desempeños. Con poca efectividad en ofensiva y cuestionamientos respecto a la conformación del plantel, “El Millonario” cumplió una campaña de tan solo 21 unidades.

Quilmes, en tanto, cerró su trayecto en el certamen acumulando cuatro encuentros sin triunfos. “El Cervecero” terminó también con 21 puntos, muy lejos de los puestos de vanguardia.

Fuente: Infobae

Sin comentarios en “River consiguió ante Quilmes un empate agónico que no maquilló su pobre año”

Deja tu comentario